Las diferencias entre algunos dirigentes del partido Panameñista al parecer son irreconciliables.
Esto quedó demostrado cuando el presidente del colectivo, Juan Carlos Varela, visitó a tempranas horas de ayer la tumba donde reposan los restos de Arnulfo Arias Madrid junto a un reducido grupo de seguidores. La razón, no chocar con las viejas facciones del partido.
En sus cortas palabras a los medios de comunicación, Varela fue claro: "No participaré en el acto político, pero como presidente del colectivo tengo la responsabilidad de estar con las bases en esta romería".
"Respetaré los actos de la Fundación Arias Madrid y mañana (hoy) continuaremos los actos en Chiriquí", resaltó Varela, quien abogó por la unidad del partido. "La unidad no solo es con presencia en actos sino en discursos", acotó.
Minutos después que Varela abandonó el lugar llegó la ex presidente Mireya Moscoso acompañada de Guillermo Endara y Alberto Vallarino, para participar del acto "oficial".
Aunque Moscoso evitó referirse a la ausencia de Varela, indirectamente no logró su cometido. "El que está aquí es porque quiere y desea recordar a Arnulfo Arias Madrid", dijo la ex presidenta sonriendo.
En medio de los actos, el ex presidente Guillermo Endara, pronosticó que "la oposición del país va a terminar unida con una posible excepción". "Ya se darán cuenta quien es la persona que no terminará unida", destacó Endara, quien portaba una medalla del doctor Arias Madrid.
Entretanto, el banquero Alberto Vallarino, quien fue el orador de fondo, juró ante la tumba de su tío (Arnulfo Arias Madrid) que su intención es "trabajar con entusiasmo y compromiso para contribuir a la unidad y a la cohesión de todas las fuerzas panameñistas".
Los actos culminaron anoche en la sede la Fundación Arnulfo Arias Madrid, pero en esta ocasión Vallarino no acudió.