El ingreso de pacientes con enfermedades cardiovasculares ha aumentado en las salas de los hospitales, así como el número de muertes, expresó la doctora Ana de Palau, especialista en nutrición.
Las enfermedades cardiovasculares, causadas por alta presión, y las cardiopatías (por problemas los circulatorios o congénitos), se originan por malos hábitos de alimentación.
Al respecto la doctora Palau dijo que los hábitos alimenticios que tienen los ciudadanos elevan los factores de riesgo de cierre de las arterias que conducen al infarto, derrame, gangrena y "gracias a Dios también digo yo, se ha demostrado que lleva a la impotencia en el hombre".
A juicio de la especialista en nutrición, estos factores que afectan se deben al uso del tabaco, hábito que ha ido en aumento en los últimos años en la población fumadora, tanto en hombres y mujeres.
También se le suma la presión arterial elevada que está ligada al alto consumo del alcohol, sal, grasa, obesidad y la vida sedentaria, que tienen los panameños.
Otro factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares es el elevado índice de colesterol y triglicéridos, ligados con el hábito de ingerir alimentos ricos en grasas, como las carnes de res y cerdo y sobre todo las frituras, alimento típico de la población.
Al elevado índice de grasas en el torrente sanguíneo hay que sumarle el riesgo que conlleva la gordura y la obesidad, característica por falta de actividad física regular y el consumo elevado de calorías.
Señaló como otro elemento de riesgo, la vida sedentaria que tienen los panameños, porque el 80% no hace el mínimo de actividad física que se recomienda.
Indicó que las enfermedades cardiovasculares aumentan y no pararán hasta tanto los hábitos de vida de la ciudadanía no cambien.
Para contrarrestar estos problemas dijo Palau, la ciudadanía tendrá que efectuar actividad física regular, alimentación adecuada, controlar el consumo de alcohol y eliminar el uso de tabaco en todas sus formas.