Los 52 panameños detenidos el mes pasado en una redada migratoria en Estados Unidos empezarán a ser deportados este mes, informó hoy en Panamá una fuente oficial.
El vicepresidente primero y canciller de Panamá, Samuel Lewis Navarro, se refirió al asunto poco antes de viajar a Nueva York acompañando al presidente panameño, Martín Torrijos, para asistir a la Asamblea General de la ONU.
Lewis dijo que las autoridades de migración estadounidenses "han informado que las primeras deportaciones se podrían realizar a finales de septiembre", según un comunicado de la Cancillería panameña.
Añadió que a varios de los panameños "les han dado un plazo perentorio ya que algunos tiene propiedades" en Estados Unidos, y que el Gobierno panameño estará al tanto de estos procesos de deportación.
La semana pasada la cancillería entregó al Ministerio Público (MP) de Panamá un informe con los resultados de una misión enviada a Laurel, Misisipi, a un centro de detención en Luisiana, donde están recluidos 42 de los 52 panameños detenidos en la redada.
Otros 10 panameños, en su mayoría mujeres, están en libertad con un dispositivo de vigilancia electrónica, esperando sus respectivas audiencias de deportación.
La misión recabó información de primera mano "que creemos es una contribución buena a las investigaciones que adelanta el MP", indicó Lewis, quien destacó que algunos de estos panameños detenidos en Laurel "parecieran ser víctimas de un engaño".
Sostuvo, en este sentido, que "de lo que se trata, pareciera, es de una red de traficantes de personas y que es un delito que tiene que investigarse".
"Esperamos que quienes hayan sido víctimas de esto, pero que a la vez han cometido un ilícito en Estados Unidos, sean deportados a Panamá para que regresen lo más pronto posible y se reintegren a sus familias", afirmó Lewis.
El jefe de la diplomacia panameña también aclaró que el Gobierno Nacional les ha dado asistencia legal a los nacionales detenidos en Estados Unidos, pero no se hará cargo de los gastos económicos de la deportación.
Lewis recalcó que estos panameños que viajaron a Estados Unidos "tenían que tener un pasaje de vuelta (...) y son los que tienen que hacerse cargo de esta realidad, no veo cómo el Estado panameño tiene que premiar a nadie luego de haber cometido un ilícito".
Los panameños fueron arrestados con otras 500 personas de diferentes nacionalidades el pasado 26 de agosto, en la planta de transformadores Howard Industries, en la que es considerada la mayor redada realizada en una compañía en la historia de Estados Unidos.