Nación

Panameños en el ojo de la tormenta


Los correos electrónicos que reproducimos a continuación llegaron a esta redacción y fueron enviados por panameños que pudieron ver y palpar el trágico evento que conmocionó este martes a Estados Unidos y al mundo entero, cuando dos aviones destruyeron las conocidas Torres Gemelas de Manhattan. Estos breves relatos son tan conmovedores, como espeluznante fue la tragedia que se vivió.
SOBREVIVIR DIA A DIA
Mis sentimientos están tan revueltos que cada hora siento algo distinto. Ayer (el martes) sentía terror, rabia, y después un gran dolor. Hoy (miércoles) me siento inútil, y aunque no lo creas, "guilty" (culpable) por no haber estado allí. Laura llora cada vez que oye otra historia trágica, y yo he decidido quedarme en casa con ella, porque no estaba preparada para una tragedia como ésta a solo seis meses de haberse mudado a la ciudad. Yo trabajo desde mi apartamento, no sólo porque no podemos permitir que los terroristas nos venzan, sino porque trabajar me distrae. Es como si estuviese intentando olvidarlo todo y creer que el mundo que yo conocía todavía sigue tal y como yo lo dejé el lunes en la noche. Pero, ¿cómo olvidar?
Hoy (ayer) el viento sopló norte y trajo consigo el humo desde Downtown hasta el interior de nuestro apartamento en el Upper East Side. Fui a correr al Central Park, solo para ver una nueva nube de polvo levantarse, otro edificio que se caía, esta vez el 5 World Trade Center, que está al lado del mío. Vi lo que quedaba de mi edificio por televisión. Yo tenía la esquina que mira a Liberty Park, frente a Brooks Brothers. Esa esquina ya no existe y Brooks Brothers es ahora una morgue. Cada minuto vivimos con la anticipación de enterarnos de que otra persona conocida ha desaparecido.
Hace sólo unos minutos me enteré que una consultora de Deloitte & Touche, quien trabajó con nosotros desde el 15 de febrero del 2000 y nos ayudó a fundar Maxblue, estaba en un nuevo trabajo en las oficinas de Morgan Stanley. Nadie sabe de su paradero. Es madre de tres niños menores de cinco años de edad. La última vez que la vi, me dijo que estaba cansada de Nueva York, y que pensaba mudarse a Carolina del Norte.
Mañana (hoy) tengo que salir a buscar oficinas. Cinco mil empleados de Deutsche Bank están sin oficinas y el banco sólo tiene espacio para acomodar 1500, que van a ser otorgados a los que trabajan directamente con los mercados de valores. Nuestro grupo de e-commerce ya fue advertido que "you are on your own" (conmigo no cuentes). Vamos a caminar por el Flatiron district a buscar oficinas de los fracasados Dot.coms, pero van a ser semanas para que lleguemos a la normalidad. El viernes vamos a congregar a todo el grupo para ayudar a aquellos que están más traumatizados. Nadie está intentando entender lo que ha sucedido. Aquí sólo intentamos sobrevivir día a día, y darle gracias a Dios que tenemos la oportunidad de despertar para mirar de frente la cara de Su Sol. Ovidio Díaz
TEMEN ACCIONES FUTURAS
Quiero, primero que todo, darles las gracias a todos aquéllos que llamaron y pensaron en nuestra familia, en el gran riesgo que corríamos durante tan macabro incidente terrorista contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Creo que ha sido una declaración de guerra, pero más cobarde que la de Pearl Harbor hace 50 años.
En un pequeño resumen les diré que el martes enseñaron por televisión el primer avión impactando contra la torre gemela y como era vídeo aficionado, el audio es como de un jet f-14 entrando en Manhattan, buscando destrucción sin pensar a quién le haría daño. Esto, sin embargo, fue solo el principio.
Hoy, lo que se conoce como Downtown es un área de desastre, donde no sólo las torres, sino todo su alrededor es una masa de escombros y hierros retorcidos; los edificios aledaños están totalmente destruidos y cubiertos de polvo, residuos de humos y cenizas...
Estamos a salvo, pero las repercusiones no se harán esperar, el pueblo americano quiere ver resultados y pronto. Se ha perdido un número incalculable de vidas, entre trabajadores, bomberos y la policía de New York. No se sabe con cifra exacta, pero la magnitud de lo acontecido es muy grande, toda el área financiera tendrá que ser renovada y probablemente hacerla más segura. Muchas de las compañías habían empezado a emigrar hacia New Jersey City, recientemente.
Estamos muy orgullosos de nuestros hijos que dedicaron su tiempo en evacuaciones de las escuelas y ayudando a los más pequeños. Para Jackie (esposa de quien escribe) ha sido terrible, pues ella hace sólo 6 meses trabajaba full-time en la torre número dos, piso 38, además de tener que visitar clientes y reuniones varias veces a la semana. Muchos de sus compañeros llamaron confirmando haber salido a tiempo del edificio y crearon un web-page y un número 800 para los clientes y compañeros. Así se pueden comunicar entre todos y rezar para que estén bien.
Sabemos que el área de Downtown está demolida. Todavía anoche (el martes) se sentían los f-16 sobrevolando New Jersey y New York y tengo entendido que el aeropuerto Kennedy estaba recibiendo fuerzas militares y equipo de salvamento, además de personal especializado en terrorismo.
De nuevo gracias por pensar en nosotros y sepan que estamos bien, pero creo que lo peor está por venir en cuestiones económicas, internacionales y quizás una guerra sin cuartel. Ahora comienza otra etapa para nosotros, jamás me imaginé ver algo como lo de ayer (11 de septiembre 2001), un día para recordar y rezar... Gracias de nuevo Ernesto Carles, Jackie, Daniel y Natasha


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América