Incluso, este sistema es violatorio a un acuerdo internacional suscrito por el país.
Mientras que en otros países se habla de litros y kilos, por ejemplo, en Panamá medimos en galones y libras.
Esto, debido a la influencia que tuvo Estados Unidos en el país durante cerca de 100 años.
No obstante, esta situación está en camino de corregirse.
Panamá es, desde el año 2003, uno de los diez países del continente americano firmantes del Acuerdo de Reconocimiento Mutuo de Patrones Nacionales de Medida y Certificados de Calibración y de Medición Emitidos por Institutos Nacionales de Metrología.
Este documento fue suscrito entre el Buró Internacional de Pesas y Medidas (BIMP), organismo que coordina la metrología en el mundo, con sede en Francia, y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT).
Sin embargo, este acuerdo no significa que Panamá ahora tendrá que comprar o vender todo en kilos o manejarse exclusivamente con las otras magnitudes del Sistema Internacional de Unidades (S.I.).
"Ese cambio costaría mucho dinero, porque ya no se vendería la gasolina en galones, sino en litros, y la carne no en libras, sino en kilos, creando un trauma a empresarios y a la gente".
Así lo manifestó el director del Centro Nacional de Metrología de Panamá (CENAMEP), Hernando Florez.
Explicó que la legislación vigente, creada por Panamá para adherirse a la Organización Mundial de Comercio (OMC), solamente menciona que se debe fomentar el uso del S.I., no utilizarlo de una vez.
Florez recordó que por la influencia norteamericana, en Panamá se "mezclan" muchas unidades de medida, de tal forma que si se viaja al interior, las señales de tránsito están en kilómetros, y si se va a Colón, las observa en millas.
Añadió que, aunque los panameños continúan utilizando unidades de medida norteamericanos, eventualmente, desde el punto de vista comercial, tendrán que adaptarse al S.I., porque si desean vender a Europa tendrán que hacerlo en kilos, no en libras.
Según Flórez, con el tiempo Estados Unidos también tendrá que ajustarse al S.I., como lo ha hecho Inglaterra.
En ese país europeo, desde que entró a regir el S.I., no se puede vender o comprar en libras, ya que existe la pena de cárcel por hacerlo.
"Ese cambio implicaría "una labor de educación", toda vez que se tendría que aprender a pensar en el Sistema Internacional de Unidades, lo que no es fácil para las personas", advirtió.
Florez dejó claro que cuando Panamá firmó el acuerdo con el BIMP, adquirió el compromiso de "tener un sistema de medición acorde con el mundo, controlable, de alta exactitud y bien manejado".
En ese sentido, destacó que el CENAMEP ya tiene capacidad científica para lograr el nivel mayor de exactitud que permita a la metrología industrial y legal del país, operar de forma adecuada.
"El año pasado logramos que se aprobaran tres magnitudes para publicarse internacionalmente, las cuales son la medición de masa, la de energía eléctrica, la de tiempo y frecuencia", señaló Florez.
El CENAMEP, ubicado en la Ciudad del Saber, en Clayton, tiene diferentes laboratorios de medición: el de longitud, masa, tiempo y frecuencia, energía eléctrica y presión, entre otros, que hacen diferentes tipos de calibraciones de unidades de medida.
La Metrología es la ciencia de las mediciones. Existen la Científica, la Industrial y la Legal.
La Industrial es el control de las mediciones que tienen procesos industriales, para garantizar la calidad de sus productos (temperatura, presión).
La Legal es la que tiene que ver con la salud, el ambiente y el comercio (balanzas, termómetros).