Un particular caso es lo que han provocado que 2 de los 5 panameños que se encuentran en San José Costa Rica,frente a la sede de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,se declararan una huelga de hambre para exigir el cumplimiento de una sentencia dictada contra Panamá en 2001.
Estos dos hombres Rodolfo Vence, de 50 años, y Javier Muñoz, de 68, declaran que mantendran la huelga de hambre, y posiblemente durante los siguientes días sus compañeros Rubén Guevara, Erick González y Luis Miranda, se unirán a ella hasta esperar una respuesta positiva de los jueces de la Corte en cuanto al caso.
El argumento de esta protesta tiene que ver con el caso del pago de indemnizaciones a 270 trabajadores estatales despedidos en 1990 por el entonces presidente Guillermo Endara.
Los empleados fueron despedidos tras realizar una protesta sindical contra las privatizaciones, la cual coincidió con un alzamiento policial encabezado por el ex coronel Eduardo Herrera.
Es importante señalar que esta huelga seguirá hasta que reciban una cita para que un representante del Estado panameño acuda a una audiencia, con el fin de que se cumpla con el pago de las indemnizaciones, que esperan sea lo más pronto posible ya que ellos duermen encima de cajas de cartón protegidos de la lluvia con bolsas plásticas, y han sobrevivido el último mes con la ayuda de sindicatos costarricenses y de transeúntes que les regalan alimentos.
Esta demanda fue presentada a Panamá en enero de 1994 y fue conocida en la Corte bajo el nombre "Ricardo Baena, pero las autoridades panameñas no se quedarón atrás sino que mostraron su opinión durante el proceso diciendo que los trabajadores fueron despedidos bajo la acusación de los delitos de sedición y atentar contra la seguridad interna del Estado y el orden constitucional y democrático del país.
González señala que muchos de los trabajadores muestran problemas de salud, mientras que 16 de ellos ya murieron y dejaron a sus familias sin sustento económico.