HERMOSAS carrozas, coloridas serpentinas, toldos con bailes sanos. No se trata de los carnavales que se realizan estos días en la ciudad capital.
Son sólo recuerdos de un carnaval que nunca volverá, y mucho menos con la improvisación con la que se ha organizado estas fiestas paganas.
Al menos esa es la percepción de Lili Crossland, una panameña de unos 40 años, que con nostalgia recuerda los carnavales de antaño, y que comparándolos con los actuales "no volverán jamás".
Mirando al cielo, Crossland, con uno que otros suspiros, rememora esos años en donde los carnavales eran todo; color, alegría, sana distracción y mucho más.
En fin, eran una verdadera razón para celebrar. Los desfiles y el resto de las actividades carnestolendas no tenían comparación, añadió.
Hoy dijo, estas festividades se han convertido en una razón más para libar licor y quien sabe qué otras cosas más. "No hay muchos carros alegóricos, no hay payasos, la fantasía y el esplendor ya no están... desaparecieron este año. Carnaval no es sólo culecos y licor, es sana distracción".
Los carnavales se han convertido en una fiesta sólo para adultos, en donde los niños no han tenido otra alternativa para divertirse. "No tomaron en cuenta para nada a los niños, ni mucho menos la distracción en familia", afirmó.
La seguridad policial y la aplicación de medidas de higiene, para Crossland sí ha estado a la altura, aunque con algunos leves excesos al momento de la revisión de los ciudadanos para evitar el ingreso de armas.
Los expendedores de cervezas y comidas ubicados a lo largo de la ruta del carnaval, también han tenido sus quejas.
Los vendedores denunciaron que una empresa eléctrica de distribución les cobró 65 balboas, pero en los cuatro días de carnaval no han recibido el servicio. Hay muchos más que presentarán las quejas una vez pasen estos días de farra.
Muchos de los consultados tienen la esperanzas de que las cosas mejoren hoy, el último día de carnaval, no sólo para quienes invirtieron dinero para hacer negocios, sino para los esperanzados en volver a vivir un carnaval de antaño.
Panameños recuerdan carnavales de antaño
La mayoría de las personas coinciden en que la seguridad ha sido aceptable.