La devoción, el amor y la fe se conjugaron este viernes cuando centenares de panameños revivieron la pasión y muerte de Jesús.
La remembranza se vivió a través de diversas actividades que grandes y pequeños llevaron a cabo desde temprana hora en los diversos templos de la ciudad como la Iglesia de Don Bosco.

El lugar estaba abarrotado de fieles que fueron testigos de todo lo que el Salvador hizo por la humanidad.
Con la llegada del viernes santos, se recuerda el momento más triste que vivió Jesús, la crucifixión y muerte.

El viernes y el sábado Santos son los únicos días del calendario litúrgico católico donde no se celebra la Misa, como luto por la muerte del Señor.
Con información de Jorge Silot