Bajo los ardientes rayos del Sol que no se dejó intimidar por esporádicas nubes negras, miles de panameños, estudiantes en su mayoría, rindieron honor a la Patria como lo han hecho desde hace noventa y ocho años.
En la ciudad capital el tradicional saludo del 3 de noviembre se inició desde tempranas horas en la Presidencia de la República con las tradicionales dianas, que fueron ejecutadas por miembros del Cuerpo de Bomberos y de la Policía Nacional, para el deleite de los presentes, entre ellos, la mandataria del país Mireya Moscoso.
Posteriormente la jefa del Ejecutivo, junto con miembros de su equipo de Gobierno y del municipio capitalino, acudió a la Catedral Metropolitana para participar del Te Deum o misa de cánticos, en honor a la Patria.
Los tradicionales desfiles de delegaciones gubernamentales y estudiantiles, que este año y por primera vez en la historia republicana tuvieron como abanderada a una mujer, la empresaria Nivia Rossana Castrellón, iniciaron pocos minutos después de las nueve de la mañana, como estaban previstos.
En las dos rutas de desfiles, vía España y el Casco Viejo, la presencia de público fue leve en un inicio, pero conforme pasaban las horas, y sobre todo en la parte antigua de la ciudad, fue difícil encontrar algún rincón que no estuviera copado de espectadores de todas las edades.
Pese a las advertencias hechas por las autoridades del Ministerio de Educación, cientos de panameños, sobre todo niños, portaron pañoletas, sombreros y banderines que tenían impresa la enseña patria. Sin embargo, se notó el escaso uso de símbolos no tradicionales, como polleras, montunos o los sombreros pintados.
Lo que no pudo faltar, pese a la actual crisis económica, fue la venta de sodas, raspaos, carnes, embutidos y hamburguesas, que se dio bajo el ojo fiscalizador del personal del Ministerio de Salud.
El ritmo de los desfiles que se realizaron en la ruta 1 (del Casco Viejo), fue bastante rápido, a pesar que éstos contaron con la presencia de delegaciones de todas las entidades estatales. En la vía España, donde el número de colegios fue menor, los actos concluyeron poco después de las 12 del mediodía.
PROTESTAS Y RUMORES
Todas las delegaciones que pasaron frente a la Presidencia de la República a rendirle saludos a la mandataria, lo hicieron en perfecto orden y sin que se produjeran hechos de relevancia, salvo por un minúsculo grupo de estudiantes del Frente Estudiantil Revolucionario (FER) del Instituto Nacional (IN), que a diferencia del resto de la delegación de su plantel, le dio la espalda a Moscoso y a la comitiva presidencial.
Los "feristas" portaban pancartas donde exigían a la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, los cinco millones de dólares prometidos para la restauración de ese plantel. También procedieron a taparse la boca con cinta adhesiva para denunciar lo que llamaron represión estudiantil.
De acuerdo con uno de los manifestantes, la medida se adoptó en rechazo de un decreto Ejecutivo aprobado recientemente, que regula los desfiles patrios y prohíbe que se porten pancartas o se realicen manifestaciones ajenas al carácter cívico de los desfiles.
La actitud del grupo de institutores no pareció provocar malestares, por lo menos superficialmente a la presidenta Moscoso o al séquito gubernamental que desde el palco presidencial aplaudió la acción.
Lo que sí llamo la atención de los presentes en el área destinada para la prensa, fue la ausencia de Moscoso en el palco presidencial como a las dos horas de transcurrido el desfile, incluso, se llegó a rumorar que la mandataria había sufrido un leve desmayo producto de la fatiga.
Aunque nunca se confirmó ni negó la información, lo cierto fue que cuando reapareció la Presidenta lo hizo con el cuello ortopédico que utiliza, luego del accidente automovilístico que tuvo a finales del pasado mes.
Moscoso, junto a varios miembros de su equipo de Gobierno, permaneció en el balcón hasta el final del desfile, disfrutando las ejecuciones de pequeños niños que con tambores y batutas simulaban los toques de los grandes, que un año más rindieron homenaje a la Patria ayer 3 de noviembre.