El jefe de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Carlos Castaño, aseguró ayer en una entrevista que esa organización antiguerrillera tiene combatientes de Ecuador, Panamá y Venezuela.
"En la frontera con Ecuador hay un frente que es mío, que opera en Orito hasta Tarapac en el Estrecho. Tenemos 170 hombres, 70 ecuatorianos y cien colombianos", dijo Castaño al diario El Tiempo de Bogotá.
Añadió que "en la serranía del Darién (frontera noroeste) tenemos apenas seis panameños, pero son flojos y cobardes".
Castaño aseguró que "de Brasil sólo traemos armas".
Asimismo, indicó que "en este momento, en el frente que va a combatir en el Norte de Santander, ahí vienen 25 venezolanos".
"Son de Machique, Colón y Villa del Rosario, del estado Zulia. Ellos han venido aquí, a nuestra escuela, han hecho el curso y están listos para combatir", aseveró el fugitivo jefe de los escuadrones derechistas.
De acuerdo con Castaño, un "frente militar de apoyo internacional a las AUC" reivindicó el asesinato del diputado izquierdista ecuatoriano Jaime Hurtado, perpetrado el 17 de febrero último cerca del Congreso en Quito.
Ese "frente", uno de los que brindan "apoyo anónimo" a los paramilitares colombianos, "nos envió un fax a nuestra página de Internet, en el que reivindicó ante nosotros la acción y dijo que continuaría operando en Ecuador, Panamá y Venezuela", declaró Castaño.
Aclaró que él no ordenó "ni tenía conocimiento" del asesinato de Hurtado.
La inteligencia militar colombiana calcula que las AUC están integradas por al menos seis mil combatientes, que reciben financiación de los narcotraficantes, principalmente.