El desconocimiento de lo que es un delito de explotación sexual comercial de un menor de edad, es lo que llevó a un alto porcentaje de los panameños a responder que "no harían nada" frente a un caso de esta naturaleza, aseguró Zulima Fernández, directora de la Niñez del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).
Estos comentarios surgen luego de que el estudio "Tolerancia en la población frente al comercio sexual con personas menores de edad en Centroamérica, Panamá y República Dominicana", que realizó la Oficina Internacional del Trabajo y la encuestadora CID-Gallup, revelara que un cuarto de la población (25%) mostró poca importancia frente a un caso de explotación sexual en menores.
Sin justificar el desconocimiento de la población, Fernández apuntó que la divulgación de este tema es un trabajo que está en proceso, debido a que sólo han pasado dos años desde la creación de la Ley 16 de 31 de marzo de 2004, tendiente a la prevención y erradicación de los delitos de explotación sexual.
Parte de la divulgación que hizo mención la funcionaria del MIDES, es la distribución gratuita de la "Guía para denunciar delitos de explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes" que busca promover la denuncia de estos delitos como una responsabilidad de todo ciudadano.
El MIDES también está elaborando un protocolo de atención para unificar criterios en torno a las instancias que canalizan las denuncias, con miras a no revictimizar al menor de edad.
En ese sentido, una fuente de MITRADEL indicó que estas empresas fueron multadas y les dieron un posterior seguimiento.
Según las estadísticas, los oficios domésticos representan cargas excesivas para 9.4% de los niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años en el país.
También los problemas de inasistencia escolar se evidencian en todas las regiones de Panamá, con una tasa de inasistencia nacional de 15.1%.
La agricultura, silvicultura, caza y pesca es la principal rama de actividad económica a la que se dedican las personas menores de edad trabajadoras del país, con un 53.9% de casi 48 mil infantes.
La incidencia del trabajo infantil y adolescente afecta más a los hombres (9.5%) que a las mujeres (3.0%).
El mismo caso se repite con los residentes rurales (10.1%) y los urbanos (3.5%).