EN PANAMÁ se vive enamorado y se cree en el amor. Esa es a la conclusión a la que llega Ana Arango de Quijano, todos los años.
Ella es la dueña de la Floristería Lourdes Ikebana y dice que la época de San Valentín es especial.
Y es que esta fecha, en la que se rinde tributo al amor y la amistad, la mayoría de los panameños tiende a entregar muestras de cariño.
Arango explicó que en la floristería, todos los años, al acercarse estos días, el movimiento se intensifica.
A ella no le cabe duda de que el panameño es afectivo y de que "hay bastante amor en el país".
Tal ajetreo la obliga a contratar cuatro carros más para que hagan las entregas de los arreglos, adicionales a los tres con los que cuentan normalmente.
Y es que todos quieren que sus presentes sean entregados en "horas de oficina".
Para que ese regalo tan especial llegue puntualmente hoy, existen actores ánimos que podrían ser considerados "los cupidos" de la celebración.
Ellos son los encargados de confeccionar los arreglos que dejan flechados el corazón del ser amado al que se envía el presente.
Rosalía Añino, quien tiene 23 años de trabajar en Lourdes Ikebana, manifestó que las personas comienzan hacer sus pedidos con una semana de anticipación.
Al igual que la dueña del local, Añino comparte la opinión de que "en Panamá hay bastante gente enamorada".
"Parece mentira, pero todos los años la gente, aunque sea a último minuto, manda a hacer pedidos, a pesar de que cae un día antes de la quincena y justo antes de los carnavales", indicó.
La experiencia a través de los años, le indica a Añino que las flores preferidas para confeccionar los arreglos son las rosas rojas, al igual que los claveles del mismo color.
Según Añino, dentro de los arreglos nunca pueden faltar los adornos con peluches que llevan mensajes románticos, mientras que la diferencia para las mujeres las hacen los chocolates y para los hombres los licores.
Los precios de los detalles van desde los B/.7 en adelante.
Para confeccionar los arreglos la floristería se prepara con meses de anticipación.
Cristino Herrera, quien trabaja en el cuarto de refrigeración, expresó que para estos días se tienen que hacer bastantes pedidos de flores.
Un ejemplo es que se hacen encargos de 500 paquetes de rosas, además de las otras flores que se piden regularmente.
Herrera calcula que, con las flores que se piden, se llegan a confeccionar más de mil pedidos.
A su juicio, todos los años el movimiento, en lugar de disminuir, va en aumento, porque la cantidad de pedidos es mucho más grande.
La dueña del local aseguró que una de las ventajas puede ser también el servicio con el que cuentan en la actualidad, pues se hacen pedidos por la web, porque le facilita la tarea a quienes están ocupados.
Particularmente en Colombia, por motivos comerciales, esta fiesta se celebra el tercer fin de semana de septiembre y se conoce como "Día del Amor y la Amistad".
En el siglo XIX se introdujo el intercambio de postales producidas masivamente.
A esta práctica se sumó el entregar otro tipo de regalos como rosas y chocolates, normalmente regalados a las mujeres por los hombres.
El movimiento comercial de hoy 14 de febrero, Día de San Valentín, toca mucho más que las tradicionales floristerías.
Se venden desde tarjetas, arreglos, chocolates y claro está, flores.
Los vendedores informales aprovechan la época para "recoger unos realitos", como contaron algunos.
Aunque la actividad estuvo un poco lenta en el área de buhonería de Calidonia, María Gallardo, venderora, explicó que las personas dejan todo para última hora y comienzan a comprar sus arreglos un día antes, "como buenos panameños".
Según esta señora, en el puesto de venta de ella y la prima, se llegan a confeccionar hasta 60 arreglos, los que tienen módicos precios que van desde los B/.3 hasta los B/. 12, dependiendo del tamaño.
Cuenta Gallardo que incluso, llegan las personas a pedirlos a su gusto o llevan sus propios artículos para que les armen los arreglos.
En este caso, el costo también va a depender del tamaño y de la cantidad de los materiales que se utilicen.
Gallardo indicó que todos los años no deja pasar esta fecha sin sacar algo a la venta y según mencionó, siempre se obtiene ganancia.
Lo cierto es que la competencia los mantiene en alerta, pues cada vez son más los que hacen suya la idea de la venta informal.
Panameños viven enamorados
Algunos propietarios de locales consultados, sostienen que este año el movimiento disminuyó.