Con una escasa asistencia de legisladores, la mayoría suplentes, el pleno de la Asamblea Legislativa reanudó ayer las sesiones plenarias, después de un receso de más de diez días por la campaña política.
A la sesión, que se inició a las cuatro de la tarde, asistieron unos veinte legisladores, algunos reelectos, otros que perdieron en sus respectivos circuitos electorales y otros que no se habían postulado.
La sesión fue dedicada básicamente al período de incidencias en el cual los legisladores felicitaron al pueblo panameño y al presidente electo de la República, Martín Torrijos, por los resultados de las elecciones del pasado domingo.
Previo a la sesión, hicieron denuncias de compra de votos, algunas anomalías en el proceso de elección de los legisladores e incluso traición de algunos de los partidos políticos aliados e incluso recriminación a la dirección del Partido Arnulfista.
Francisco Reyes, legislador arnulfista del circuito 8-7, colocó en la puerta de su despacho un letrero en el cual se podía leer que para cualquier apoyo circuital debían dirigirse al legislador Sergio Gálvez.
Durante la tarde ayer, un grupo de activistas de Reyes estaba en los alrededores de la Asamblea Legislativa en espera de que éste les cancelara a cada uno la deuda de B/. 20 por el trabajo realizado el día de las elecciones.
Además, recriminó a la más alta dirigencia del Partido Arnulfista, la cual considera que se equivocó al ubicar a Sergio Gálvez como número uno en la papeleta del circuito 8-7.
En la tarde de ayer, el legislador Noriel Salerno, actual vicepresidente de la Asamblea Legislativa, quien no concretó sus aspiraciones de reelegirse, informó que se sintió traicionado por los miembros de los partidos Arnulfista y MOLIRENA que a pesar que lo postularon, no votaron a su favor.
Mientras que el legislador Ramón Ramírez acusó a los medios de comunicación de violar las normas electorales por ofrecer resultados parciales de las elecciones para legisladores.