Para la Fundación de Apoyo al Detenido, el sistema carcelario centralizado existente en el país es el factor central de la formación, desarrollo y sostenibilidad de las pandillas locales.
Así lo critica la fundación, al mismo tiempo agrega que este sistema permite que todas las entidades que ordenan detenciones las hagan efectivas enviando a unas 60 mil personas por año, a las cárceles locales.
También advierte que este sistema es cómplice de la mora judicial actual, que mantiene a 7 mil 500 personas detenidas en espera de condenas.
La fundación, que lidera Javier Justiniani, recalcó además que la gestión penitenciaria de las dos últimas décadas en el país ha sido un completo fracaso institucional.