Nuevamente un sismo de 5.0 grados en la escala de Richter sacudió por segundo día consecutivo la provincia de Chiriquí. El sismo se sintió a las 6:59 a.m. y provocó pánico y consternación en las personas que se encontraban en la calle.
El evento telúrico tuvo su epicentro a 20 kilómetros de Puerto Armuelles, precisamente en Punta Burica a unos 4.5 kilómetros de profundidad, reportó el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El informe indica que el evento tuvo su origen en la falla media de Burica y fue sentido con gran intensidad en Barú, Chiriquí y Bocas del Toro de acuerdo conversiones de los residentes en estos lugares.
El informe destaca que esun nuevos simo y no una réplica del 25 de diciembre de 2003. La Red Sismológica Nacional de la Universidad de Costa Rica registró el evento con una intensidad de 5.5 grados en la escala de Richter, que fue sentido en las comunidades costarricenses de San Vito, Paso Canoa, Golfito, Laurel, al igual que en el Valle Central y Limón.
El observatorio vulcanológico y sismológico de Costa Rica asocia el sismo con la zona de fractura de Panamá, por la ubicación geográfica del epicentro. Sin embargo, se reportó que en el hermano país se dio la caída de objetos en algunas comunidades del Valle Central.
En Chiriquí, a pesar de la intensidad del evento telúrico, no dejó víctimas que lamentar, solo un obrero que se encontraba en la construcción del nuevo Hospital Materno Infantil, José Domingo de Obaldía, cayó del lugar donde estaba trabajando, pero no le ocurrió nada, salvo pequeñas afecciones. En la Barriada Altos del Río, en la ciudad de David, el techo de una vivienda colapsó debido a que las estructuras de madera estaban deterioradas.
Por otro lado, las estructuras del puente Cañazas, que se encuentra en las cercanías de las fincas bananeras de Barú, fueron afectadas y dos casas, una en la comunidad de Progreso y la otra en El Palmar, sufrieron rajaduras.
Los habitantes de Puerto Armuelles volvieron a sentir el tercer movimiento telúrico más fuerte que se ha registrado en la región después del terremoto del 25 de diciembre, pero esta vez, ocurrió antes del desayuno.
El alcalde de Barú, Franklin Valdés, aseguró que en Puerto Armuelles gracias a Dios no hubo nada que lamentar, salvo que el fluido de energía eléctrica se fue por breves instantes.
La comunidad volvió a la calma, ya que después del evento principal la tierra continuó moviéndose levemente por algunos segundos.
En la ciudad de David, las mayores manifestaciones de pánico se dieron en la Policlínica Gustavo A. Ros, cuando una gran cantidad de personas, a esa hora de la mañana, se encontraban en el segundo piso sacando las citas para la atención médica.
Al sentir el movimiento bajaron por las escaleras de prisa y quedaron afuera de las instalaciones, hasta que el personal calificado de la Caja de Seguro Social en Chiriquí, en evaluar infraestructuras efectuó las inspecciones del edificio para seguridad de los pacientes.
A una gran cantidad de personas debieron tomarle la presión arterial en las afueras de la policlínica por seguridad, ya que quedaron llenas de pánico después del evento.
Desorientados quedaron los jubilados y pensionados que formaban fila para obtener sus cheques, en un centro comercial. Las rajaduras que dejó el terremoto del 25 de diciembre en el edificio de la Ciudad Judicial, que alberga al Ministerio Público, se intensificaron con el nuevo sismo.
Posteriormente se registraron réplicas menores en la provincia, pero todo ha vuelto a la calma, aunque la comunidad está preocupada por la continuidad de los sismos.