Tres fuertes explosiones asustaron ayer a quienes estaban en el área bancaria. En unos segundos, enormes llamas hicieron entrar en pánico a las personas que pasaban cerca del edificio América.
A la 1:53 de la tarde, un camión cisterna de la empresa Tropigas se disponía a suministrar gas al restaurante Sushi Express, cuando se produjeron las explosiones.
El terror se apoderó de todos y la gente corría de un lado para otro, sin saber lo que realmente sucedía.
De inmediato se alertó al Cuerpo de Bomberos de Panamá, al Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), personal de la Cruz Roja y SUME 911.
Heridos.
En total, cuatro personas fueron atendidas en los centros médicos.
Se trata de José Remice, de 30 años, asistente despachador; Fabio de León, conductor del camión; Esteban Valdés y Abelardo Matos. Éste último recibió quemaduras de segundo grado en la cara y brazos.
Además, la onda expansiva destruyó unos 14 vehículos que estaban estacionados cerca del edificio.
Nelson Scott, contratista del Hotel Marriot, acababa de salir a almorzar cuando escuchó el estruendo. “Salí corriendo y me subí en mi carro; cuando miré para atrás, la candela sobrepasaba el tendido eléctrico”, relató.
Dificultad.
El comandante del Cuerpo de Bomberos, Cecilio Lasso, aseguró que las calles estrechas y los autos mal estacionados dificultaron la llegada de los carros de extinción.
Mientras, el ex viceministro de Vivienda, José Batista, explicó que el problema de la falta de accesibilidad al área no son las avenidas estrechas, sino que los autos son estacionados en plenas calles y lugares inadecuados.
Sostuvo que por ello se planteó construir edificios de estacionamientos que ayudarían a desahogar las avenidas.
Mientras tanto, el alcalde de Panamá, Bosco Ricardo Vallarino, expresó que hoy se reunirá con Juan Manuel Vásquez, ingeniero municipal, para estudiar las normas y ver si se pueden cambiar. “Prohibimos que haya restaurantes donde hay apartamentos y viven familias”, destacó.
Seguro.
Un comunicado de la empresa Tropigas informó que, a través de la compañía de seguros, iniciarán los trámites legales correspondientes para reparar los daños.
La compañía lamenta el accidente, pero asegura que cumple con las normas y procedimientos de seguridad nacionales e internacionales para las operaciones y equipos.