El Papa Benedicto XVI expresó su profundo pesar a los familiares de los 18 panameños que murieron quemados en un autobús que se incendió en la capital.
Su Santidad desea hacer "llegar su cercanía espiritual a cuantos viven con dolor este trágico acontecimiento"", se lee en una nota enviada por el secretario de Estado del Papa, cardenal Tarcisio Bertone, al Arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño.
Por otro lado, cientos de panameños realizaron ayer una peregrinación a los templos religiosos y campos santos, en un día gris y lluvioso, para dar el último adiós a las víctimas del autobús.
Pastores evangélicos y sacerdotes católicos coincidieron en que el pueblo panameño y las autoridades de gobierno deben reflexionar ante la tragedia.
Durante el sepelio de Noritza Tejada, aquella madre que salvó la vida de su hijo lanzándolo por la ventana del bus, hubo mucha serenidad en el pequeño sobreviviente de la tragedia, Juan David Jiménez, quien sobresalía entre la multitud que despidió a su progenitora.
El pastor Eusebio Riquelme pidió orar por el niño Juan, a quien denominó "el pequeño tizón" que escapó de las llamas.
Por su parte, la Conferencia Episcopal Panameña (CEP) informó sobre la celebración de una misa el lunes 6 de noviembre a las 6: 00 de la tarde, en el templo Cristo Redentor, ubicado en San Miguelito.
El oficio religioso será celebrado por el arzobispo José Dimas Cedeño en sufragio por las víctimas del bus y de las provocadas por medicinas contaminadas. Más en
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