Para salvar a la familia se requiere de “una nueva sociedad”, ante esto es un deber apoyar todas las iniciativas que promuevan políticas que busquen la integración familiar, aseguró el Arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, monseñor, Oscar Rodríguez Maradiaga.
“El apoyo a la familia no es cuestión de ideología, de credo religioso o de afiliación política”, destacó.
En publicación aparecida en el semanario Panorama Católico, Maradiaga advierte que actualmente la familia es como el árbol frondoso que está en peligro de secarse, “situación que no podemos permitir”, dijo.
En su reciente visita a Panamá, el religioso abordó diversos problemas sociales, entre los que destacan la violencia intrafamiliar, inseguridad social, matrimonios desechos, hijos abandonados, embarazos de adolescentes, irresponsabilidad, abortos, suicidios, drogadicción.
“Detrás de esta agonía está la crisis de las virtudes, la crisis de los valores familiares, el respeto, la justicia, la fuerza de voluntad, la unidad, la responsabilidad, la pureza, la madurez y la esperanza”, añadió el cardenal.
Para Maradiaga, la carencia de valores radica en la crisis de la familia, y apuntó que “si la familia está mal, todo en la sociedad va de estar mal”.