La carrera policial y la posibilidad que la máxima institución de seguridad, la Policía Nacional, sea dirigida por un uniformado, fue defendida ayer por el general retirado Rubén Darío Paredes, quien consideró que esa alternativa daría mayor efectividad.
El militar retirado dijo que constitucionalmente se ordena a los mandatarios honrar la carrera policial, luego que un acto legislativo aboliera la militar, pero que los miembros de los estamentos policiales tienen el derecho de ejercer su carrera hasta la cúspide. Sostuvo que la dirección correcta sería permitir que un uniformado aspire a dirigir la entidad, con inspiración y concurso, pero en la actualidad los que se oponen son los "políticos" que no quieren reconocer su importancia.
Sin embargo, explicó que ante el temor que esta dependencia del Estado llegue a convertirse en la pasada "fuerza policial", el presidente Martín Torrijos debe mantener los mandos separados y que los jefes de la Policía deben salir de su dirección con la culminación del mandato presidencial.
Dijo que en la función de "alternar" las jefaturas de los altos mandos de la institución, está la garantía de que no retorne demasiada concentración de fuerza en el estamento de seguridad.
Aseguró que la designación de un funcionario de carrera policial, ganará confianza y superación de los miembros del estamento, creando una competencia en los jóvenes policías que al llegar a oficiales quieran aspirar a dirigirla.