Casi tres balboas al año le cuesta a cada uno de los panameños mantener la permanencia de Panamá en el Parlamento Centroamericano y el Parlatino, organismos, cuya contribución anual es de más B/8 millones anuales.
El presidente electo, Ricardo Martinelli, ha expresado sus intenciones de excluir a Panamá del Parlacen que le cuesta al país B/4 millones al año, pero el Parlatino le cuesta al país una cifra similar y no se ha dicho nada.
Ambos son instituciones no vinculantes; es decir, Panamá no está obligada a cumplir con los acuerdos que aprueben.
El diputado Aníbal Culiolis, del Partido Popular, va más allá. Cataloga al Parlatino como una “agencia de viajes”, y se pregunta qué beneficio real tiene el país.
“Es una instancia no deliberativa, no toma decisiones, no significa absolutamente...
El presidente de la Asamblea, Raúl Rodríguez, dice que el debate en los parlamentos, siempre son entes de solución a los problemas del país.
Los parlamentos permiten el enfrentamiento de ideas en beneficio del país.