Los trabajadores reclaman el pago de una partida de B/ 250 mil de la convención colectiva, que supuestamente no han recibido a la fecha.
Además, los empleados están preocupados por su situación laboral, una vez el hospital pase a manos del Estado el 31 de diciembre de 2008.
Este grupo advirtió que solo saldrá del hospital si el Estado contempla una indemnización por sus años de servicio.