El Consejo de Gabinete aprobó ayer una partida extraordinaria para dotar de enseres a los 5,886 damnificados por las fuertes lluvias del fin de semana en Arraiján.
La presidenta Mireya Moscoso y parte de su equipo de gobierno se desplazaron hasta las barriadas afectadas para entregar parte de las donaciones a los afectados.
Los damnificados de las 12 barriadas en el distrito de Arraiján afectados por las inundaciones recibirán a partir de hoy estufas, neveras, colchones y juego de salas, como parte de la ayuda del Gobierno, afirmó Moscoso, quien estuvo ayer en Bello Amor, una de las zonas afectadas.
No obstante, durante la visita de la jefa del Ejecutivo algunos de los afectados indicaron que de nada vale que les proporcionen alimentos, si ellos carecen de medios para prepararlos. Mientras que otros rompían en llanto al exponer la pérdida de todos sus enseres.
Moscoso aseguró que la ayuda comenzará a llegar a partir de hoy y continuará arribando el resto de la semana.
Sin embargo, el Gobierno no reveló el monto de la ayuda aprobada a los damnificados, porque todavía se están contabilizando los daños.
La presidenta dijo haber puesto a disposición del Sistema Nacional de Protección Civil a 300 funcionarios del Gobierno Central, quienes serán los encargados de distribuir los enseres casa por casa, evitando así que la ayuda sea desviada a otros sitios.
El Ministerio de Obras Públicas tendrá la tarea de limpiar todas las barriadas de escombros arrastrados por la corriente, siendo las peticiones principales de los afectados, el dragado y limpieza del cauce de los ríos para evitar nuevas inundaciones.
Los útiles escolares y uniformes serán distribuidos a partir de la otra semana, tomando en cuenta el inicio de las vacaciones de fin de año, todo lo cual será proporcionado a través del Ministerio de Educación.
En tanto, el director del SINAPROC, Arturo Alvarado, advirtió que la ayuda se dará sólo a los necesitados, para evitar que se “pesque en río revuelto”. Aseguró que la alimentación se continuará dando como se ha realizado desde el pasado sábado.
Alvarado hizo el llamado a los afectados para que no se desesperen, ya que se tiene previsto hasta el viernes hacer entrega de al menos tres mil colchones, miles de refrigeradoras y estufas, así como juegos de comedor, entre otros enseres.
Por su parte, el ministro de Salud, Fernando Gracia, resaltó la labor de los médicos del área, a los cuales se les proporcionará mayores insumos médicos a partir de hoy.
Gracia negó que existan indicios de la aparición de alguna epidemia debido al desbordamiento de las letrinas, asegurando que todo el sistema sanitario está bajo control.
En toda el área se realizan tareas de fumigación, incluyendo las viviendas, promoción de la salud y las labores de post desastre.
En cuanto al estado de las viviendas, el ministro de esta cartera, Miguel Cárdenas, señaló que luego de una evaluación en las 12 barriadas, sólo se detectaron cinco casas con leves rajaduras en sus paredes, ello en la Barriada Bello Amor.
Según el ministro, no es posible achacar el desbordamiento de los ríos a la mala planificación de las barriadas y al otorgamiento de los permisos para las construcciones sin las debidas consideraciones.
Afirmó que la inundación fue la combinación de diversos factores ambientales.
Partida extraordinaria para ayudar a damnificados
No obstante, las autoridades advierten que no permitirán el cierre de calles.