A no dudar, por el uso que de las "Partidas Circuitales" hicieron legisladores del PRD en el pasado, y por las millonarias sumas que les han sido concedidas en el presente, ellos han capitalizado comodísimas y exclusivas ventajas.
Sin embargo, resultaría fuera de balance no mencionar, como asegura una fuente gubernamental, que la administración anterior (89-94), también recibió desproporcionadas sumas en Partidas Circuitales, en contraste con las asignadas a los legisladores de la entonces oposición.
¿Cómo se han distribuído en los últimos años? ¿Se utilizan esos fondos para política partidista? ¿Investiga Contraloría de oficio las denuncias públicas sobre los malos manejos de partidas? ¿Por qué no informa el contralor? Y a manera de colofón ¿Qué debe hacerse con éstas Partidas Circuitales?
PARTIDAS DEL 95: FRICCIONES
La llegada del nuevo gobierno en 1994, trajo fricciones iniciales con los legisladores, en lo que respecta a las asignaciones de Partidas Circuitales. Ya cuando se asomaba el mes de octubre, los legisladores de "diferentes bancadas" amenazaron con rechazar el presupuesto general del Estado para 1995.
Pero se llegó a un acuerdo. Ya el 29 de octubre el ministro de Planificación, Guillermo Chapman, apaciguó los desacuerdos anunciando que "arañando donde no había, se logró obtener 20 millones de dólares para las Partidas Circuitales".
En enero de 1995, los legisladores protestaron por la manera "desigual y política" como se habían repartido los 20 millones, y el legislador Víctor Méndez Fábrega objetó que a sus colegas del oficialismo se les asignó casi 400 mil dólares, mientras que a quienes no eran del PRD, 200 mil dólares.
Un intento de regular las asignaciones de las partidas se registró en enero de 1995, cuando éste mismo legislador protestó por la manera política y desigual como se habían distribuido 20 millones de Partidas Circuitales de legisladores para el año de 1995.
Méndez Fábrega, del Papa Egoró, presentó un proyecto de ley que buscaba apretar tuercas al regular las asignaciones de las Partidas Circuitales en el presupuesto General del Estado, pero reconoció por entonces, que no recibiría el mejor apoyo. "El mío fue el único voto a favor", reveló recientemente.
1996: RAPIÑA POLITICA
En vísperas del día de la madre, los legisladores aprobaron el presupuesto del Estado para 1996. Por entonces se publicó que cuando se daba la discusión del proyecto en primer debate, el oficialismo ofreció "comprar" a los legisladores de oposición en la Comisión de Presupuesto.
Tal compra se intentaba materializar con la asignación de una Partida Circuital mayor que al resto de sus colegas de bancada, con el fin de que se abstuvieran, o votaran a favor del presupuesto.
Unos días antes de eso, los legisladores de oposición protestaron por la "repartición política y desigual" de las Partidas Circuitales, cuyo monto para 1996 ascendía a 38 millones de dólares, lo que presentaba un incremento de 70 % con respecto al año anterior, que eran 20 millones.
Una versión de prensa dijo por la época, que para 1996 se había asignado la suma de 750 mil para cada uno de los legisladores que integran la Comisión de Presupuesto, a saber: Gerardo González, presidente, Carlos Afú, vicepresidente, y Olivia de Pomares, secretaria.
Para el resto de los legisladores de la Comisión de Presupuesto se destinó una partida de 600 mil para cada uno, al resto de la bancada del PRD y Solidaridad 450 mil, y a los legisladores de oposición se les asignó un monto de 325 mil en concepto de Partidas Circuitales.
1997: LEGISLADORES RECLAMAN
A finales de febrero de 1997, los legisladores denunciaron que se habían "congelado" 4 millones correspondientes a Partidas Circuitales, pero el entonces contralor Aristides Romero (q.e.p.d.) negó tal aseveración, e instó a que se preguntara al director del FES, Gerardo Solís, acerca del asunto.
Sucedió entonces, que unos días después de las declaraciones de Romero, el legislador Miguel Bush calificó de "incapaces" a los ejecutivos del FES, por no haber comprometido las Partidas Circuitales de los legisladores que las canalizan hacia esa institución.
A ello respondió Gerardo Solís, que las Partidas Circuitales manejadas a través de su oficina fueron ejecutadas "a satisfacción", y de forma exitosa.
Citó el hecho de que el FES logró ejecutar en un 90 % las obras proyectadas en 1996, e informó de paso, que la Asamblea Legislativa contaría para ese año de 1997, con un presupuesto asignado, para sus obras circuitales, de 32 millones de dólares.
1998: LOS MILLONARIOS
"Legisladores con B/. 6 millones adicionales en año preelectoral". Así se rotulaba una noticia fechada en octubre de 1997, dando cuenta de un aumento de 6 millones a las Partidas Circuitales de los legisladores para 1998, que había sido ordenado por el Organo Ejecutivo.
Como se dijo, en el presupuesto correspondiente a 1997 se asignaron 32 millones, mientras que para este año, sería de 38 millones.
A finales de noviembre de 1997, se confirmaba. Los 72 legisladores contarían con una partida de 38 millones en concepto de Partidas Circuitales para el año "preelectoral" de 1998, informó el viceministro del entonces Ministerio de Planificación, Carlos Vallarino.
Para este año de 1999, el Organo Ejecutivo asignó 30 millones en concepto de Partidas Circuitales para los legisladores, en el proyecto de Presupuesto para el año electoral de 1999.
CAMISETAS POLITICAS
El ex contralor de la República, Rubén Darío Carles considera que la Contraloría debiera investigar "de oficio" las denuncias públicas acerca del uso irregular de las partidas. "Yo no sé qué hace la Contraloría, pero debía investigar", remarcó sin tapujos.
No obstante, aunque son numerosos los casos de denuncias al respecto, un hermetismo caracteriza la gestión del actual contralor.
Públicamente, por ejemplo, el suplente de legislador, José Isabel Blandón, ha dicho que legisladores se gastan no menos de 20 mil balboas anuales en la compra de camisetas políticas, y que donan equipos deportivos con sus nombres como si la compra fuera hecha con sus dineros personales.
También mencionó que un legislador chiricano hizo una barriada y le puso su nombre, por un lado, y que otros legisladores, han creado empresas "brujas" o falsas para "construir" unos proyectos cuyos fondos van a dar para el bolsillo del propio parlamentario.
En una entrevista, Blandón deploró el criterio con el que se asignan las partidas, pues el mismo "solamente tiene relación con la afiliación política de los legisladores, y no con las necesidades del Circuito que les corresponde representar en la Asamblea Legislativa".
Blandón dijo que bajo éste gobierno se han "flexibilizado las normas de control", al punto que se están permitiendo hacer implementos deportivos con partidas, y se está permitiendo la asignación de "dineros en efectivo", no para una obra en particular, a una Junta Comunal.
"Se está permitiendo que se compren buses, y carros que tienen donación del legislador, lo cual no se hacía antes", dijo Blandón agregando que a su criterio ello viola la ley electoral que prohibe la utilización de fondos públicos para promover una candidatura.
Hoy como ayer, los directores del FES niegan que se utilicen fondos del FES, para política. En su momento Gerardo Solís llegó a decir (marzo de 1998) que los recursos asignados al FES "se usan de manera transparente, y sin hacer distinciones de carácter político".
Más recientemente el actual director del FES, José Vence, aseguró (enero de 1999) que los proyectos comunitarios que ejecuta ésta institución no se manejan con criterios políticos.
IRREGULARIDADES
Las denuncias públicas por manejos irregulares en las Partidas Circuitales sobran, no así, las investigaciones y las sanciones.
Citemos algunas: Camilo Gozaine, legislador ex presidente de la Asamblea Legislativa, dijo que las partidas han servido para "enriquecer a malos políticos"; al legislador Felipe Serrano, se le señaló (se le montó una "campaña sucia", según él), por el desvío de 500 mil de una Partida Circuital.
El alcalde de Colón, Alcibiades González, denunció que el legislador Miguel Bush del PRD, ha manejado más de un millón de dólares en partidas que debió utilizar reparando carreteras, pero que "ahora dice que el gobierno no ha reparado" tales calles.
Por su lado, el legislador colonense retrucó anunciando que interpondría contra el burgomaestre, una denuncia de calumnia e injuria: "para que él me pruebe ante los tribunales que yo he utilizado materiales para hacer carreteras en la finca de mi suegro", declaró.
Las irregularidades en el manejo de las Partidas Circuitales han sido tan notorias, que hasta el actual contralor, que no parece dar muestras de diligencia en informar sobre los malos manejos investigados, ha debido reconocer que se han detectado algunas irregularidades.
En una nota de prensa fechada el 26 de noviembre de 1998, el contralor Gabriel Castro, dijo que se han detectado algunas irregularidades en el manejo de las Partidas Circuitales por parte de los legisladores, y al detallar una de ellas, subrayó que suspendió un desembolso de partida.
Tal medida fue adoptada, según él, porque se detectó que los bienes que se pretendían entregar, "no correspondían a los cotizados", pues tales bienes "tenían un valor inferior al cotizado" y por ello ordenó que se "parara el pago" y que se identificara la razón por la que el FES lo "firmó y aceptó como tal".
CLIENTELISMO VS. CONSTINUISMO
Según lo anunciado en la prensa local, el plan de gobierno de la nómina "Unión por Panamá" que candidatiza a la presidencia a Mireya Moscoso, se contempla la eliminación de las Partidas Circuitales, porque se quiere que los legisladores hagan el trabajo para el que fueron electos: legislar.
La legisladora del PRD, Balbina Herrera, por su lado, estima que la idea de que se eliminen las partidas en el plan de Mireya, deja establecido que no hay claridad en cuanto al verdadero papel que los legisladores deben desempeñar, y añadió que la candidata, no conocía el tema de las Partidas Circuitales.
Laurentino Cortizo, segundo vicepresidente de "Nueva Nación", cuyo candidato presidencial es Martín Torrijos, dijo que las si las partidas no existieran, lo más probable es que las becas para estudiantes, las carreteras y muchas otras obras, que se ejecutan en el circuito 3-2 de Colón, no se realizarían.
Arellano Lennox, quien no está de acuerdo con que las Partidas Circuitales sean designadas a los legisladores para que las administren, propuso que "cada uno de los Corregimientos que constituyen un Circuito electoral, constituyan un comité formado por gente seria".
De ésta manera, explica, "serían ellos quienes administren esto. Si las normas determinan que hay que formar una ONG, que sea la gente en la comunidad, la que conforme las ONG"s, sin participación del legislador para que sean ellos los que administren esos fondos".
Hay quienes ven un nefasto intercambio clientelista en el uso de las partidas. Por ejemplo, el estudioso de la Ciencia Política, Carlos Guevara Mann, considera que el uso de esas partidas "no es cónsono con la teoría democrática", pues nuestros legisladores "las emplean para promover el clientelismo".
Esto, en otras palabras, significa, "comprar el voto de sus electores". Opinión similar, tiene el sociólogo Raúl Leis, quien considera que, en su mayoría, tales partidas fomentan el "clientelismo", una especie de contrato donde el "cliente" debe lealtad al "cacique", bajo la premisa: "Doy, para que me des".
Leis va algo más lejos, al considerar que las Partidas Circuitales deben ser transferidas a los "Municipios", como se hizo en Costa Rica desde mayo del año pasado, y como lo aconsejó el III Congreso de Autoridades Locales reunido en Panamá, durante el mes de diciembre de 1998.