Como un botín político para los partidos oficialistas es vista la escogencia del próximo magistrado del Tribunal Electoral, por parte de la Asamblea Nacional.
El exmagistrado Guillermo Márquez Amado advirtió que hay un "muñequeo" para ver qué grupo político se sale con el as de ser quien haya puesto al magistrado del TE para cuando vengan las elecciones sea un activo a su favor.
Consideró que la posición del magistrado Erasmo Pinilla debe ser llenada con una persona que tenga independencia de criterio, conocimiento de las normas electorales, conocimiento de la actividad política, honestidad y verticalidad de ser capaz de sostener lo que su convicción le indica.
A su juicio, en la Asamblea se debió divulgar los pros y los contras de los aspirantes a magistrado del Tribunal Electoral, porque así los panameños tendrían la oportunidad de conocer por qué uno es mejor que el otro.
"Lo que no debía haber es que los candidatos hagan lobby con los diputados, porque eso es abrir la posibilidad de que se estén debiendo favores y lo que no se quiere, si la justicia es ciega, es que haya favores que pagar después", argumentó.
Por su parte, el jurista Miguel Antonio Bernal cree que quien decide la escogencia de los magistrados del Tribunal Electoral es la partidocracia.
Bernal coincide en que la intención de los diputados es negociar la figura del nuevo magistrado con los resultados de las elecciones internas del Partido Revolucionario Democrático (PRD), en las que dos facciones se disputan el control de este colectivo político.
"Hay temor que con la partidocracia se llegue debajo de la mesa a espalda de la población", dijo Bernal al advertir sobre la posible existencia de un madrugonazo con la elección del nuevo magistrado.
Dato
Postulados
Un total de ocho candidatos aspiran a suceder a Erasmo Pinilla en el Tribunal Electoral. Ya se habla de ungidos.