VARIAS personas que tuvieron acceso a las osamentas depositadas en el templo cristiano Hossana, han sido citados a declarar en la Fiscalía Auxiliar, incluyendo al pastor Edwin Álvarez quien ya acudió a la diligencia.
Según las investigaciones antropológicas efectuadas por la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico y entregadas a través de un informe a la Fiscalía Auxiliar de la República, los restos humanos datan del periodo colonial de ocupación de la ciudad en 1673 a 1821.
El fiscal Luis Martínez informó que se investiga si en el lugar existió un cementerio de la época.
La investigación que realiza el Ministerio Público pretende buscar una respuesta correspondiente al lugar donde fueron encontradas las osamentas.
Martínez aclaró que aún no se ha podido determinar que se haya incurrido en algún delito. La ley prevé en el Código Penal el delito de profanación de cadáveres.
También se está tratando de corroborar si es una conducta administrativa, delictiva o sanitaria.
Se informó que hasta el momento los dueños de la residencia, ubicada en la avenida Eloy Alfaro en San Felipe, donde se dio el hallazgo de las osamentas no han ido a declarar.
Al mismo tiempo, se practican prueba testimoniales y de campo para conocer en que condiciones fueron encontrados los huesos humanos como lo determinó el informe del Instituto Nacional de Cultura.
Liliana Arrue de Meredith, quien dejó las osamentas en el templo, dijo a Panamá América recientemente que las llevó a Hossana por "miedo y superstición".
Un informante reveló a este diario que los huesos permanecieron por 10 meses en el depósito de limpieza en la parte exterior de la iglesia.
A raíz de una llamada anónima al Ministerio Público se dio el hallazgo de los huesos en varias bolsas.
La propiedad de Arrue de Meredith fue denunciada en el 2004 por incumplir con los requerimientos de la Ley 14 de mayo de 1982 (modificada por la Ley No 58), que regula la conservación de viviendas en el Caso Antiguo.
Una fuente confirmó que el pastor Edwin Àlvarez acudió a la Fiscalía Auxiliar de la República.
Domingo Varela, director de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (INAC) dijo que los involucrados debieron haber optado por comunicar el hallazgo arqueológico.
Según informó la división de Homicidios de la PTJ, las osamentas humanas serían enterradas en un camposanto, pero el dinero fue usado para el funeral de un miembro de la iglesia.
Pastor declara
Las personas que conocieron del hallazgo nunca comunicaron la situación.