El coordinador de la Pastoral Social Cáritas, Héctor Endara, aseguró que los precandidatos presidenciales hasta ahora conocidos, no cumplen las expectativas de los sectores más necesitados del país, por lo que recomendó a la población olvidada del país, la emisión del voto nulo en el proceso electoral del 2004.
Endara cuestionó la gran inversión económica que están haciendo diversos candidatos políticos que son carentes y vacíos de propuestas políticas y que han demostrado en este periodo que no tienen nada que decirle a los intereses reales de la población panameña.
"Los panameños pobres, el pueblo, no tiene alternativas a través de ningún partido político que actualmente existe. Tenemos unos partidos económicos, con nombre y apellidos, que se ven agravados con niveles de política electoral corrupta y viciada", destacó.
Señaló que debido al desprecio de los políticos, la mejor postura que pueden asumir los sectores más necesitados del país es votar en blanco en las próximas elecciones. "No hay por quién votar, nosotros no tenemos por qué desgastar nuestra participación con votos para los sectores de la oligarquía panameña", enfatizó.
Sostuvo que producto del desprecio de la clase política y los sectores pudientes del país, la situación de la población necesitada es muy lamentable y sufrida; ya que cada vez hay mayor desempleo, mayor violencia y mayor empobrecimiento.
Aseveró que frente a esta situación, la Iglesia, los gremios, los campesinos e indígenas tienen el gran reto de construir una alternativa capaz de poner en primer plano los intereses del país y los intereses de los sectores más humildes de Panamá, logrando una mayor participación dentro de los movimientos sociales.
De igual forma, dijo, hay que organizarse para exigir el respeto a sus derechos permitiéndose así la participación de candidatos a libre postulación y rompiendo el actual Código Electoral que tiene una partidocracia que está castigando al resto de los panameños.
El estudio cita cálculos del Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), de acuerdo con los cuales, la matrícula universitaria se ha incrementado en el año 2000, aproximadamente 12 veces, con relación al año 1970. En Panamá el comportamiento es similar.
En razón de ello, en 1999 la población matriculada en distintas universidades ascendió a 117,085 estudiantes (4.16% de la población). En el 2000, esta cifra alcanzó los 126,581 estudiantes (4.5% de la población total). No obstante, el estudio enfatizó los contrastes existentes en las áreas seleccionadas por los estudiantes, pues existe una marcada tendencia a cursar carreras vinculadas al comercio y los servicios.
Como muestra se tomó el caso de la Universidad de Panamá, que absorbe aproximadamente el 60% de la matrícula universitaria nacional, donde un 88% de sus estudiantes se encontraban cursando carreras vinculadas al comercio y los servicios en el año 1998, mientras que sólo un 12% (6,951) se ubicaba en el área de ciencia y tecnología.