Los periodistas del diario La Prensa, Gustavo Gorriti, Mónica Palm, Mirien Gutiérrez y Rolando Rodríguez comparecieron ayer voluntariamente a la Fiscalía Cuarta de Circuito, tras la citación, para responder una diligencia indagatoria dentro de un proceso por calumnia e injuria presentado en su contra por el procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, a la vez que el defensor del Pueblo, Italo Antinori, condenó la acción asumida contra los comunicadores.
Luego que unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) se apersonaron a las residencias de los cuatro periodistas a tempranas horas de la mañana, la Junta Directiva de La Prensa decidió que éstos se apersonaran a la fiscalía para cumplir con la citación, pero todos se acogieron al artículo 25 de la Constitución, en donde se establece que nadie puede declarar en su contra.
El presidente de la Corporación La Prensa aseguró que ninguno de los cuatro periodistas había sido notificado en debida forma y que voluntariamente se decidió con lo estipulado por la ley, ya que nadie está por encima de ella.
Arias aseguró que existe una práctica de perseguir a los periodistas por lo que escriben y que ella se debe combatir de forma unida y sin titubeos, pero que a pesar de esta persecución nunca se acallará la fuerza de la verdad.
Por su parte, el director asociado de La Prensa, Gustavo Gorriti, aseguró que el procurador Sossa se ha convertido en un perseguidor de la libertad de prensa, quien actúa en defensa de sí mismo utilizando los recursos del Estado simultáneamente como demandante, policía y carcelero.
Gorriti dijo que esto se ha convertido en una situación de grave acoso para los periodistas y que ya se han dado otros casos recientes de persecución contra los comunicadores sociales. Dijo que la orden de conducción emitida en su contra y sus compañeros era una forma disimulada de arresto, ya que una persona es o no es libre, puede transitar o no transitar y que no será un patético procurador la persona que acalle la voz de La Prensa.
Aseguró que los periodistas investigados no tienen ningún temor de comparecer ante la justicia para dar sus explicaciones y que las publicaciones hechas están fundamentadas en investigaciones profundas y que en ningún momento se han puesto en duda los datos expuestos y lo único dicho es que la verdad de los hechos ofende al procurador Sossa.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Italo Antinori, rechazó y condenó la medida adoptada contra los periodistas del diario La Prensa, ya que este es un nuevo capítulo que se realiza contra la libertad de expresión en Panamá.
En un comunicado hecho público ayer, Antinori aseguró que desde hace varios meses ha detectado la existencia de un clima de intimidación y persecución en contra de los comunicadores sociales. A la vez que hizo un llamado para organizar una campaña nacional en defensa de la libertad de expresión.