La presidenta del Patronato del Museo Antropológico, Ana Elena Porras, salió al paso a las declaraciones del director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Rafael Ruiloba, en el sentido de que el organismo que dirige, no ha rendido resultados aceptables en el funcionamiento de las instalaciones, por lo cual se anula el contrato entre ambas instancias.
En una carta dirigida a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, Porras habría aceptado renunciar a la Junta directiva del Museo y disolver el Patronato, siempre y cuando el gobierno se comprometa a administrar en forma correcta las instalaciones.
Ruiloba cuestionó el funcionamiento del Patronato al señalar que se han destinado más de 400 mil balboas en el pago de agua, luz y el teléfono, sin que se hayan vistos resultados aceptables.
La polémica se agudizó desde que el asesor presidencial, Jaime A. Jácome, enviara una nota a la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, indicando que las labores de funcionamiento del Museo Reina Torres de Araúz, quedaban suspendidas por orden de la presidenta Moscoso, en vista de que el Patronato había agotado todo el presupuesto asignado a esa entidad.
Aún cuando Porras reconoce el monto de la suma destinada por el INAC para el funcionamiento del Museo, presenta un informe de gastos que detallan las operaciones e inversiones que se han efectuado en el último período y que incluyen entre otras cosas, la reapertura del Reina Torres de Araúz, su remozamiento en algunas áreas y las diferentes exposiciones realizadas.
Según Porras, el Patronato recibió el Museo cerrado y en franca decadencia física, por lo que se procedió a iniciar los trabajos de rehabilitación y restauración, permitiendo que las instalaciones fueran reabiertas "y se convirtieran en un verdadero centro cultural y moderno".