La ciudad se torna cada vez más peligrosa. Ante los robos, asaltos y hurtos, se han multiplicado las persecuciones policiales a plena luz del día o altas horas de la noche.
En este momento entran en acción los diferentes escuadrones de la Policía, que sin importar la hora ni el clima, persiguen a los criminales por las áreas más peligrosas de la capital.
Para el escuadrón "Rojo Bravo" la faena inicia cuando cae la tarde, con la formación de sus unidades en la sede Policial de Ancón.
Allí los superiores les comunican las áreas donde se realizarán las acciones.
Así decidieron que en Parque Lefevre y Río Abajo se buscarían indocumentados, prostitución clandestina, ventas de drogas, prófugos de la justicia, autos robados y se daría asistencia a la comunidad.
Son las 7:00 p.m. y se impone de manera majestuosa la luna en medio del cielo oscuro, y con ella aparecen infinidad de ciudadanos que aprovechan el momento para realizar sus fechorías.
Panamá América tuvo la oportunidad de acompañar a los vigilantes del sueño durante su trabajo por algunas áreas conocidas como las más calientes de la ciudad.
Al inicio todo parecía tranquilo. Recorríamos la ciudad cuando, de repente, se escuchó la sirena.
Era la patrulla que encabezaba el escuadrón. Este llamado daba inicio a la acción. Es un mundo diferente.
Las unidades de las patrullas vieron algo sospechoso e iniciaron la persecución. La gente grita y todo se convierte en un caos.
"Vienen los tongos, corran, corran". Se escuchn los gritos y llantos de las madres y esposas de los delincuentes que corren, mientras que algunos simplemente se deshacen de la droga que poseen y se quedan como estatuas porque no hay nada más que hacer.
Ese fue el caso de Stefani Baynes, de tan sólo 22 años, a quien encontraron en Calle Cuarta de Río Abajo con un tabaco de fresa que desbarató y dejó caer en la hierba.
Posteriormente allí encontraron la marihuana.
Stephanie alegó que sólo la consumía, pero no la vendía. ¿Era injusto que la arrestaran?
Patrulleros de la noche
Medidas para controlar la delincuencia y garantizar la seguridad.