Los peatones que transitan por calle 75 y Nicanor Obarrio no tienen aceras para caminar, pese a que los autos pasan a gran velocidad.
Una pequeña montaña de cemento y tierra, que se presume sea del arreglo de una tubería del área, obstruye el libre paso de las personas.
La calle donde se presenta el problema consta de cuatro carriles, y por el área los conductores manejan como si estuvieran en una autopista.