A pesar de tener un paso elevado, en la vía José Agustín Arango, frente a la Policlínica J.J. Vallarino, en Juan Díaz, muchas son las personas que a diario se juegan la vida al no utilizar el puente.
Años atrás los pacientes pedían a gritos un paso elevado y ahora que lo tienen, prefieren arriesgarse a morir.