El Ejecutivo redujo los B/.31 millones solicitados por el Hospital Santo Tomás a unos B/.26 millones, debido a los recortes presupuestarios en todas las instituciones.
El ministro de Salud, Fernando Gracia, indicó que la partida que ha sido designada no es suficiente para abarcar su funcionamiento, equipamiento y la compra de medicamentos para el próximo año, por lo que hizo un llamado a los miembros del patronato a que soliciten sumas adicionales en otras organizaciones públicas o privadas.
Debido a los recortes, a partir del 1 de enero del 2002 el cuarto de urgencias del Santo Tomás no atenderá los fines de semana y días feriados a los pacientes que requieran de la inyección de antibióticos.