El suministro de agua potable podría ser irregular de persistir las intensas lluvias que caen en el país.
¿La razón? El volumen de las lluvias puede registrar turbiedad en los caudales de los ríos y lagos que alimentan a las plantas potabilizadoras.
Aunque no se han presentado problemas hasta el momento con la turbiedad, Rodrigo Barragán, coordinador nacional de plantas potabilizadoras del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), advirtió que no se descarta esta posibilidad.
Explicó que por las constantes lluvias, además de la turbiedad, las aguas pueden arrastrar rocas, palos, basura y sedimentos que impedirían el proceso de potabilización del agua.
Actualmente, el IDAAN realiza controles para medir el nivel de turbiedad en los ríos en todo el país.
Indicó que en la ciudad capital el lago Alajuela es vigilado por personal de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), en conjunto con el IDAAN, ya que potabiliza el agua que llega a Chilibre y, posteriormente, a más de un millón de residentes en Panamá y San Miguelito.
Detalló que, aunque los eventos climáticos son inesperados, están tomando las medidas necesarias, pues no quieren llegar decisiones drásticas.
Aclaró que solo han tenido algunos problemas relacionados con las lluvias en las provincias de Coclé, Herrera y Los Santos, pero que el servicio no ha sido suspendido, pues se ha podido tratar el agua en estas condiciones a tiempo.
Llenos a capacidad.
Las lluvias de los últimos días mantienen los niveles de los embalses que se usan para la generación de energía eléctrica llenos a su máxima capacidad; no obstante, esto no representa ningún problema.
Según Iván Jaramillo, gerente de Hidrometeorología de ETESA, con la cantidad de agua que han acumulado los embalses se puede decir que es la adecuada.
Calificó como positivo este nivel, pues asegura la producción de electricidad del primer cuatrimestre del 2011.
Las lluvias que caigan en los meses de enero a marzo ayudarán a la generación que se necesita después de abril.