“Si la estación lluviosa se extiende hasta el mes de marzo, no se podría realizar la siembra de verano (melones, sandía y tomates) que son productos para la exportación.
Si continúa una estación tenebrosa con lluvias, relámpagos y tormentas, nadie se arriesgará a sembrar.
Dejaríamos de invertir B/12.5 millones, solo en cultivos y se afectarían las empresas navieras y de envíos de contenedores, en fin, todo el componente que corresponde a las exportaciones.
Toda la economía de nuestra región se vería afectada.
El año pasado hubo pérdidas debido al fenómeno de El Niño y no hubo consumo de estos productos.