Nación

¡Peligro!, podrían invadir polígonos

La nueva autopista podría atraer a los precaristas, quienes pronto se toparían con los polígonos.


CUANDO Sabino Rivera entró al polígono de tiro de Piña aquel fatídico 29 de junio, quizás no tomó en serio la advertencia de peligro que le hacía uno de los miles de letreros colocados en los alrededores de las zonas contaminadas con explosivos.
Movido por la necesidad, lo que pasó por su mente se lo llevó consigo a la tumba, pues se convirtió en la última víctima, ojalá para siempre, de los polígonos de tiro. El próximo miércoles se cumplirá el primer aniversario de aquel día en que Sabino fue a esa zona por un par de guineos.
Pero, lo triste es que este caso podría repetirse, según Olmedo Alfaro, sub administrador de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), quien prevé invasiones de tierra en las áreas aledañas al polígono de Emperador, al abrirse un camino en el bosque que conduce al Puente Centenario.
Sus primeras acciones fueron reunirse con el Concejo Municipal de Arraiján, distrito en donde está este polígono, así como solicitarle al programa "Armas por comida" que no dé nada a cambio de materiales explosivos provenientes de estos campos de tiro, de manera que la gente no vea ganancia en la extracción de estas piezas.
Mientras que el alcalde de Arraiján, David Cáceres, se comprometió a reforzar y divulgar la peligrosidad de los campos de tiro, así como dar paso expedito al proceso de quienes entren en estas áreas; la ARI reforzó su vigilancia, por lo que son custodiadas las 24 horas.
Sin embargo, además del puente, ahora también se tienen dificultades por la llamada "fiebre del hierro".
"Hace dos meses se reportó que del polígono de Emperador se llevaron pedazos de material explosivo", reveló Alfaro, al tiempo que explicó que lo saben porque los hoyos en la tierra quedaron como evidencia.
Explicó que los guardabosques saben cuando alguien entra en la zona porque encuentran la trocha en el bosque por donde ingresan. Siguiendo el camino, pueden saber lo que hicieron allí.
Alfaro, quien ha pedido apoyo interinstitucional, advirtió que si de por sí es grave que alguien tenga contacto con estas piezas, peor aún es si se las lleva para su casa o a un taller, en donde podrían explotar.
Aun cuando no se pidió apoyo al Ministerio de Obras Públicas (MOP), Alfredo Luciani, director nacional de Inspección de esa entidad, explicó que entre los trabajos que se hacen en cuanto a levantamiento de cercas y barreras de protección en esa autopista, también se ha incluido un área cercana a los polígonos de tiro.
Detalló que se trata de cercas instaladas a tres metros del borde de los hombros de la nueva autopista, aunque no son levantadas para evitar invasiones a esas zonas, sino ante la posibilidad de accidentes vehiculares.
Por su parte, Fausto Palacios, director de Planificación y Control de Asentamientos Informales del Ministerio de Vivienda (MIVI), dijo que en el caso de Arraiján se ha reforzado la labor de la institución en esa zona, dotándola de más personal y con los insumos necesarios para que en un momento determinado tengan cómo captar y contrarrestar las invasiones.
Refiriéndose a la posibilidad de que las zonas contiguas al polígono de Emperador sean invadidas, confesó haberse enterado de la situación por Panamá América, al tiempo que expresó que estarán pendientes ante cualquier eventualidad.
"No canjearemos ningún tipo de artefacto de guerra que provenga de los polígonos de tiro", advirtió Felipe Cano, coordinador del programa "Armas por comida", quien expresó que los que creen que pueden burlar esta medida se equivocan, pues es fácil detectarlas debido a que datan de más de 50 años y están muy deterioradas.
Cano es consciente de este problema, que se suma a la reactivación de la compra de hierro por parte de China, lo que ha promovido la movilización de este metal y otros artefactos. Por ello, se unió al llamado de la ARI, para que los gobiernos locales prevengan situaciones de peligro.
Igualmente, Cano advirtió que sólo aceptarán armas ligeras, cortas y de guerra que datan de la invasión a Panamá, en 1989, y explicó que si una persona lleva una pieza proveniente de un polígono y lo detectan, éstas no serán canjeadas, sino decomisadas por la Policía Nacional.
¿Conoce a personas que entren a los polígonos?
Marcos Hernández. "Sí, la gente, por su pobreza, entra a cazar carne de monte y a extraer hierro. Las autoridades deben jugar un papel preponderante en la custodia de estas áreas".
Hermelinda Morales. "Vivo cerca de esta zona y veo que muchos entran a los campos minados porque viven de la recolección de hierro y de la caza. Las autoridades deben exigir la limpieza de estas áreas".
José Bermúdez. "Conozco gente que con mucha suspicacia burla la seguridad de la ARI para extraer cobre de municiones detonadas y para cazar; conocen el área como la palma de su mano. Debe haber más vigilancia".


fecha edicion
old id
194736
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América