Una alcantarilla sin tapas se ha convertido en un peligro para los transeúntes que caminan debajo del puente vehicular localizado frente a la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Los indigentes se han apoderado de las tapas de metal que cubrían los hoyos de estas alcantarillas para venderlas.
Los peatones expresaron que esto es "una trampa de muerte" tanto para los peatones como para los animales como perros y gatos que por allí caminan.