EN el país se sigue comercializando el gas refrigerante HC-12A, que contiene propano y butano (gases que usan las estufas), a pesar del conocimiento de que este producto influyó en el incendio del bus 8B-06.
Esto sucede con la complicidad de las autoridades porque días después de la tragedia, el Cuerpo de Bomberos de Panamá, el Ministerio de Comercio e Industrias, Aduanas, Salud y el Ministerio Público, se comprometieron a tomar los correctivos necesarios.
Pero a la fecha no existe ninguna prohibición de impedimento al país de este producto explosivo, que prohibió en 1995 la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos en la industria automotriz, por su alta inflamabilidad.
El refrigerante HC-12A volvió a cobrar vigencia, tras el anuncio oficial de la Autoridad de Tránsito de que el próximo lunes circulará por el Corredor Sur un autobús procedente de China, en un hecho sin precedentes.
Dionel Broce, presidente de la prestataria de Pedregal, que trajo el autobús chino al país, dijo categóricamente que el vehículo usa el gas refrigerante ecológico 134-A y cuestionó a este medio por traer a colación este tema.
Este detalle, según el experto en refrigeración Alcides Guardia, es necesario conocerlo porque "en un inicio estas unidades utilizan el refrigerante apropiado por el tema de la garantía, pero después le colocan el gas más barato, entre ellos, el HC-12A".
Cuando el peritaje de la Universidad Tecnológica de Panamá reveló que el gas HC-12A influyó en el incendio del bus 8B-06, varias dependencias vinculadas al tema se comprometieron públicamente a investigar el caso.
La Fiscalía Auxiliar solicitó información sobre los requisitos de importación de ese producto y de las casas comerciales que lo traen al país, así como de los usos que se le da.
Hasta el momento no existe ningún pronunciamiento contundente. "Estas investigaciones toman tiempo", dijo una fuente del Ministerio Público.
Entretanto, la dirección de Aduanas informó que la clasificación arancelaria del HC-12A, no está tipificada como un producto prohibido o sujeto a algún tipo de licencia de importación, por lo cual no podían prohibir su entrada al país.
Con esto, la pelota se la pasaron al Ministerio de Salud que ha guardado silencio sobre el tema.
La Autoridad de Protección al Consumidor también investigó este asunto. Su director, Pedro Meilán, informó que de ser necesario, recomendaría la prohibición de ingreso al país e inclusive su comercialización, tal como sucede en Estados Unidos.
Las conclusiones de estas pesquisas también se desconocen.
Por su parte, el Cuerpo de Bomberos de Panamá inspeccionó la empresa que comercializa el producto en el país con el nombre de "duracool", pero hasta allí.
Asimismo, el Ministerio de Comercio e Industrias empezó averiguaciones sobre este asunto, pero ocho meses después de la tragedia ninguna de estas instituciones ha hecho un pronunciamiento serio en cuanto al gas HC-12A.
Por esta situación, la preocupación sigue latente y más aún, con el anuncio de que mañana circulará por el Corredor Sur un autobús fabricado en China.
En el primer trimestre de 2007, al menos una docena de vehículos, entre ellos varios autobuses, han presentado conatos de incendio y todo apunta a que el protagonista pudiera ser el gas HC-12A.
En marzo de 2006, dieciséis personas murieron a consecuencia del incendio de un autobús en la región autónoma china de Guangxi, al sur del país, según medios asiáticos.
Peligroso gas para aire sigue vendi'e9ndose en Panam
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