De ahora en adelante todos los pepenadores que quieran trabajar en el vertedero de Playa Chiquita, en La Chorrera deberán organizarse en una cooperativa, donde está completamente prohibido el acceso a menores de edad. De esta forma, se regulará la entrada de personas al basurero.
Las nuevas reglas fueron acordadas por la Empresa Metropolitana de Aseo (EMAS) Panamá, encargada del vertedero y de su transformación en un relleno sanitario.
El acuerdo surge luego de que la empresa prohibiera a los pepenadores entrar a reciclar al área que está siendo acondicionada como relleno sanitario y a donde se dirigen la mayoría de los camiones recolectores provenientes de Arraiján.
En este vertedero, existen unas 300 personas que se dedican a pepenar en diferentes horarios, incluso durante la noche.
Afirmó que dependen únicamente del ingreso que obtienen por reciclar en el vertedero.
Ortiz manifestó que quienes trabajan en el vertedero son cuidadosos de su salud, especialmente con la aplicación de las vacunas, para lo cual mantienen un control en el Centro de Salud de Altos de San Francisco.
En tanto, Manuel Díaz acotó que están dispuestos a organizarse y a cambiar el sistema de trabajo, aunque tengan que prohibir la entrada de los niños y de otras personas.
Alegó que el nuevo sistema implica que los camiones recolectores lleguen primero a una galera en donde es sacado todo el material que puede ser reciclado, para luego dirigirse al relleno sanitario, evitando que los pepenadores sufran algún accidente.
Para hoy, los pepenadores deben entregar un documento con la cantidad de personas que están trabajando, de modo que para el mes de enero del próximo año entre a funcionar el nuevo sistema de trabajo.
Enfatizó que no se permitirá la existencia de niños dentro del relleno sanitario.