La pérdida de evidencias y fuga de información dentro de las investigaciones adelantadas por la Policía Técnica Judicial (PTJ) por el asesinato del empresario Shannan Sing fue denunciada por sus familiares, al tiempo que las autoridades descartaron el robo como móvil del crimen.
Shannan Singh, padre del occiso, aseguró que existen dos testigos presenciales del homicidio y que la investigación se ha manejado de forma negligente, por lo que solicitó la renuncia del director de la PTJ, Emilio De León, y del jefe de la División de Homicidios, Ricardo Pugliese.
Singh aseguró que de la escena del crimen desaparecieron un reloj y un teléfono celular propiedad de su hijo y que además existe una fuga de información dentro de la PTJ. Agregó que ello ha provocado la aparición de detalles del caso en medios de comunicación.
También se quejó que hasta ahora la PTJ no tiene ninguna pista sobre los presuntos responsables del crimen y que no se le permite a los familiares del occiso tener conocimiento del avance de las investigaciones.
Por su parte, el secretario general de la PTJ, Samuel Chacón, negó que los funcionarios de esa institución estén manejando de forma negligente las investigaciones y que se ha designado más personal para adelantar las pesquisas.
Alegó que las investigaciones se mantienen en reserva por tratarse de un crimen de alto perfil, pero que la PTJ está dispuesta a dar informe a los familiares de la investigación, pero que existen detalles sensibles cuya divulgación puede perjudicar las pesquisas.
Por su parte, el jefe de Homicidios, Pugliese aseguró que se ha descartado el robo como móvil del crimen y el pasado martes se arrestó a tres sospechosos de estar relacionados con este crimen.
Pugliese explicó que al momento de llegar a la escena del crimen los agentes de la PTJ nunca pudieron ubicar el reloj y el celular de que se ha hecho mención y que se intentó preservar al máximo las evidencias encontradas.