La tristeza y la impotencia embarga a los campesinos que fueron avasallados por unidades antimotines en un enfrentamiento que se registró en Coclecito, provincia de Colón.
Muchos decidieron regresar al lugar donde habían construido un campamento improvisado y que fue quemado por los antimotines.
Los campesinos desde hace 15 días mantenían cerrada la vía a la empresa Petaquilla, porque exigen el cierre definitivo del proyecto minero, ya que supuestamente está contaminando el ambiente.
Según mencionaron, sus ranchos fueron quemados y la comida quedó tirada en el suelo. Ahora exigen justicia y que les regresen sus pertenencias.
Durante el enfrentamiento al menos 19 personas fueron retenidas, el resto de los campesinos caminó hasta la estación de Policía de Coclecito y allí con pancartas y altoparlantes pedieron la liberación de sus compañeros.
Valentina Delgado, quien tiene unos 70 años, corrió por los potreros junto a otras mujeres para no ser atrapada, pues cuando llegaron los antimotines ella preparaba el desayuno para niños, jóvenes y adultos que estaban en el campamento.
Relató que cansada y algo abatida caminó horas para ocultarse de los antimotines.
Empresa.
Los trabajadores de Petaquilla indicaron que han sido tolerantes a estas protestas y que hasta se han visto afectados.
Además, informaron que no están contaminando los ríos o matando animales, y es por ello que piden intervención de las autoridades para evitar enfrentamientos entre campesinos y trabajadores de la mina.
Darío Fernández, gobernador de Coclé, manifestó que ya hay personal del MICI en Coclecito tratando de investigar si en efecto las partículas de cianuro han afectado las comunidades y ríos.
El próximo domingo 7 de junio, los campesinos se reunirán en una asamblea de comunidades para tomar una decisión frente a este problema.
Reacción.
El Defensor del Pueblo, Ricardo Julio Vargas cuestionó la débil institucionalidad del Estado para supervisar proyectos mineros de la magnitud del que se está desarrollando en Coclecito.
Agregó que se mantiene analizando jurídicamente el contrato de concesión; al tiempo que está a la espera de varios análisis de muestras hídricas que se han solicitado para determinar el grado de afectación al medio ambiente.