El presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, advirtió ayer que durante su período gubernamental no se han dado "estremecimientos ni sorpresas", ni cambios abruptos a la Constitución Nacional.
"El país se ha caracterizado por un estado de derecho y una democracia estable, donde no se ha promovido la desobediencia de las leyes ni cambios abruptos a la Constitución de la República", acotó Pérez Balladares.
Puntualizó que el gobierno que ha presidido propició un clima de estabilidad político necesario que permitió un mayor desarrollo de la economía.
"Panamá ahora es más moderna y tiene condiciones para alcanzar la plenitud de sus potencialidades", sostuvo el mandatario.
Las declaraciones del Jefe del Ejecutivo se dieron durante la inauguración de la Conferencia sobre Turismo Latinoamericano y aluden a la posibilidad de que el nuevo gobierno que presidirá Mireya Moscoso instale una Asamblea Constituyente.
Reiteró que quienes abogan por el establecimiento de una Asamblea Constituyente están promoviendo una alteración peligrosa del régimen jurídico del país, sembrando la zozobra, y promoviendo una abierta violación a la Constitución.
"La Constituyente en nuestro país, no es otra cosa que desconocer la voluntad popular con el pretexto de consultarla", planteó Pérez Balladares.
Enfatizó que las elecciones pasadas demostraron que la democracia panameña está plenamente consolidada, ya que la población acudió a las urnas convencida de que su voto se iba a respetar.
Según el mandatario, el esfuerzo desarrollado por su gobierno ha provocado la inversión particular, por el orden de B/.72 millones durante 1995; B/.49 millones en 1996; B/.53 millones en 1997 y B/.68 millones en 1998.
Detalló que se han ejecutado programas de infraestructuras en Fuerte Amador, se construye el Hotel de Las Américas en Espinar, el Tropical Rainforest en Gamboa, el Club de Golf de Summit, el Canopy Tower, el nuevo Hotel Marriot y la licitación para el complejo turístico de Farallón.
Por su parte, el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Felipe Rodríguez, consideró que no hay forma de convocar a una Constituyente, porque la Constitución actual no lo contempla.
Argumentó que la única manera de convocar a una Constituyente sería modificando la Carta Magna para adicionar un numeral al artículo 300 que legalice esta figura como mecanismo para efectuar modificaciones.
Sentenció que de instalarse una Constituyente se afectaría la estabilidad económica y política del país, por lo que no es el mecanismo más conveniente para reformar la Constitución.
A juicio de Rodríguez, el país requiere de una nueva Constitución o de cambios sustanciales a las normas constitucionales, pero se deben efectuar mediante los procedimientos previamente establecidos.