La bancada oficialista de la Asamblea Legislativa aprobó ayer en tercer debate el proyecto de ley que otorga al mandatario Ernesto Pérez Balladares, la facultad de legislar por medio de decretosley, durante el período de receso legislativo.
El proyecto presentado ante el pleno legislativo el pasado 23 de diciembre recibió 39 votos a favor (los del oficialismo y de Aris de Icaza) y 13 en contra de los partidos de oposición y Movimiento Papa Egoró (MPE).
A través de esta disposición, se autoriza al jefe del Ejecutivo a aprobar mediante decretosley una nueva norma para regir la actividad bancaria, crear a la Autoridad Marítima de Panamá, regular el trabajo en el mar y crear el marco legal para la Ciudad del Saber.
Pérez Balladares podrá además modificar el artículo 1057 del Código Fiscal, reestructurar la Junta de Control de Juegos, modificar la ley de prestación del servicio público de energía eléctrica y crear la Dirección de Auditoría y Fiscalización en el Ministerio de Hacienda.
Los poderes extraordinarios, otorgados al presidente de la República, se fundamenta en el numeral 16 del artículo 153 de la Constitución Nacional.
El mencionado numeral dispone que la Asamblea Legislativa podrá conceder estos poderes extraordinarios al Ejecutivo, a solicitud de este último, "siempre que la necesidad lo exija".
En el mismo numeral se establece que dichas facultades se otorgarán para temas específicos. Las facultades extraordinarias se extenderán hasta que dure el próximo período de sesiones ordinarias y todas las disposiciones aprobadas por este método deben ser presentadas ante el pleno legislativo para su discusión o modificación en el caso que los legisladores lo consideren necesario.
Los legisladores de oposición, opuestos a otorgar estos poderes extraordinarios, consideraron que con este proyecto, la Asamblea renuncia a su deber constitucional de legislar, la cual traspasa al Ejecutivo sin justificación, como expresó Alberto Cigarruista.