Mientras que a la expresidenta Mireya Moscoso le gustaba vestir bien para no pasar por "andrajosa" como declaró este sábado a los medios de comunicación, Ernesto Pérez Balladares era partidario de costosas asesorías y viajes.
"No tengo miedo", dijo nuevamente la exmandataria, sin embargo, su buen gusto no está en discusión, sino el dinero de donde provenían las compras. Se trata de las partidas discrecionales.
Por su parte, Pérez Balladares dirigió los números hacia las asesorías, estudios de opinión pública e investigaciones.
El total: B/. 6,903,639.34. Los viajes no se quedaron atrás, invirtiéndose en este rubro unos B/. 4,836,905.81, recursos éstos que también fueron cargados al Fondo del Programa del Despacho Superior mejor conocido como "partidas secretas".
Una sencilla suma de las dos cifras anteriores revelarían que cada panameño de los 3,172,360 que somos aportó B/. 3.70 para ambos renglones.
Siendo así, el Fondo del Programa del Despacho Superior, mejor conocido como partidas discrecionales, que ya no son tan secretas, nos reflejan gustos distintos entre los dos últimos mandatarios.
La revisión de las 150 cuentas que manejó Pérez Balladares entre 1994 y 1999 y que hacían un total de B/. 25.3 millones, los gastos en viajes propios o de sus allegados, así como consultorías, sondeos de opinión pública, asesorías y uno que otro regalo o gasto en floristería, lideraron la lista.
Los primeros incluyen tanto viáticos, pasajes, como gastos de imprevistos; en los que se mencionan a Rómulo Abad, quien llevaba la caja menuda, Ricardo Caputo, Gerardo González y otros como los tres magistrados del Tribunal Electoral (Denis Allen, Guillermo Márquez y Eduardo Valdés Escoffery), Miguel Bush, Ramiro Jarvis, Gabriel Castro, Dorita de Reina, Danilo Toro, Balbina Herrera y Luis Varcasía, entre otros.
En cuanto a los estudios de opinión pública, asesorías e investigación, las empresas que se llevaron la mayor parte de este renglón fueron Psicomercadeo Inteligente, Merco Data y Veritas Data Corp., esta última perteneciente a Danilo Toro, encargado de la oficina de comunicación de la Presidencia de aquel entonces. También se encontraron particulares como Luis De Janón y Pedro Campagnini.
Hubo además joyerías, platería y compras varias. Se contabilizó un total de B/. 204,182.14. En este punto, las tiendas más visitadas fueron Toisa, Mercurio Joyeros, Rue Royal, Félix B. Maduro, Marguerite, entre otras, las que coincidentemente eran también las preferidas de Mireya Moscoso.
Otros gastos aparecidos en la partida discrecional de Pérez Balladares son los de floristería, donde invirtió alrededor de B/. 28,662.
El expresidente se convirtió, además, en el primer promotor por excelencia de los carnavales capitalinos, dado que en cuatro años la Junta de Carnaval recibió B/. 1,246,000.96
La divulgación de los proyectos de gobierno estuvieron a cargo de la empresa Fergo Publicidad, a la que se le pagó por estos servicios unos B/. 399, 891. En alquiler de autos se cobró otro tanto. Son B/. 160, 221.59.
Aunque resaltan dentro de las partidas nombres de particulares que hicieron "servicios especiales al Despacho Superior", entre éstos hay una lista de 23 personas en la "autoridad del Aeropuerto" a las que se les pagó a cada una un salario mensual que no superaba los B/. 400.00.
Aparece igualmente, Mayra Ivonne de Balladares con un monto de B/. 21,000 en concepto de pago por servicios de protocolo en el Despacho Superior.
Así también, el entonces y hoy rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes, recibió B/. 36,000 como parte del costo para el desarrollo de actividades recreativas para estudiantes de la Máxima Casa de Estudios.
Pérez B. gastó B/.7 millones en asesorías
En dos periodos gubernamentales, se han manejado casi B/.50 millones en partidas secretas.