El presidente Ernesto Pérez Balladares rechazó que en su Gobierno se persiga a los periodistas y afirmó que el veto a las reformas de los Códigos Judicial y Penal no significa que sea enemigo del procurador.
Indicó que las órdenes de conducción, "no de detención", que se han girado contra periodistas que no atienden la citación de los funcionarios del Ministerio Público, no deben interpretarse "de ninguna manera" como un atentado contra la libertad de prensa.
Advirtió que todos los ciudadanos, independientemente de que sean periodistas o no, tienen que respetar las leyes y acudir a la citación de los tribunales.
Señaló que la renuncia del fiscal Javier Chérigo no tiene nada que ver con una denuncia por calumnia e injuria interpuesta por su persona o por el subsecretario general del PRD, Francisco Sánchez Cárdenas.
Agregó que tal vez esta separación sea coyuntural y no tenga que ver directamente con el caso del periodista Herasto Reyes de La Prensa.
Por otro lado, dijo que vetó el proyecto de reformas a los Códigos Judicial y Penal, porque el mismo era "muy peligroso" para los ciudadanos.
Explicó que poner en manos de un fiscal el secuestro de bienes, sin la participación de un juez, es algo riesgoso para la ciudadanía.
Rechazó que este veto signifique que es enemigo del procurador Sossa, y recordó que su misión como gobernante es corregir errores y no actuar por amistad.
Por otro lado, manifestó que la privatización del IDAAN permanecerá paralizada varios meses, mientras una comisión encabezada por la ministra de Salud, Aida de Rivera, y compuesta por representantes de organizaciones populares, termine su análisis sobre el tema.