El presidente Ernesto Pérez Balladares nombró a su sobrino y secretario privado, Mario Luis Romero, superintendente de bancos, en reemplazo de Carlos Vallarino, quien renunció para dedicarse a la política.
Romero es ingeniero industrial, graduado en la Universidad de Notre Dame, Indiana, y posee una maestría de la Universidad de Iowa. Ha sido vicepresidente del Banco General, gerente de Mercadeo de la Esso y subgerente de las empresas Romero.
El banquero Mario De Diego opinó que la designación de Romero viene a solucionar una situación incómoda que mantuvo la institución desde la renuncia de Vallarino.
Añadió que la demora en el nombramiento del superintendente hubiera perjudicado la imagen del sistema bancario panameño a nivel internacional.
Romero se desempeñó a inicios del Gobierno de Pérez Balladares como secretario general del Ministerio de Planificación.
Su antecesor, Carlos Vallarino, renunció para ocupar la jefatura de campaña del candidato oficialista, Martín Torrijos.