El Juzgado Octavo Penal impuso una condena de 16 meses de prisión al periodista Marcelino Rodríguez, por el delito de calumnia e injuria en perjuicio de la Procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher.
No obstante, el tribunal conmutó por una multa de B/.1,000 la pena de prisión impuesta, y a la vez le impuso la sanción de inhabilitación de funciones de carácter público. La condena contra Rodríguez se produce a pesar que inicialmente el fiscal Roberto Murgas Torraza solicitó al tribunal un sobreseimiento en su vista fiscal.
El proceso contra Rodríguez se inició tras una publicación en el diario El Siglo, en donde señalaba que la Procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, era presuntamente propietaria de una residencia en las áreas revertidas, situación que fue negada por la funcionaria.
Sin embargo, Rodríguez realizó notas aclaratorias de la información inicial, pero a pesar de ello se mantuvo el proceso judicial en su contra. La procuradora aseguró que estas informaciones habían menoscabado su honor.
Rodríguez se convierte en el noveno periodista condenado por los tribunales de justicia en los últimos meses por delitos de calumnia e injuria. A la fecha en ninguno de los procesos seguidos a periodistas se ha dictado un sobreseimiento.
En la actualidad existen entre el Ministerio Público y los juzgados, unos sesenta procesos judiciales contra periodistas denunciados por calumnia e injuria. Representantes del Organo Judicial han asegurado que no existe una línea para condenar a los comunicadores sociales.
Recientemente el procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, se mostró opuesto a la despenalización de los delitos de calumnia e injuria, y abogó por mantener los controles en el ejercicio del periodismo.
También la procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, ha señalado su oposición a esta medida y ha asegurado que algunos periodistas tienen serias deficiencias éticas en el ejercicio de su profesión.