Pese a que Panamá no es considerado un país donde la vida del periodista está en peligro al ejercer su profesión, hay una serie de medidas que se aplican contra el profesional de la pluma que convierten al país en uno de los escenarios extremos para la tarea de informar.
Así lo revela el organismo internacional Periodistas Frente a la Corrupción (PFC), al exponer en sus continuos informes que un amplio porcentaje de los periodistas en acción han tenido que enfrentar querellas vinculadas al ejercicio de sus labores.
Para el organismo, vinculado al desarrollo y defensa del periodismo que enfrente la corrupción, llama la atención que muchas de las denuncias contra periodistas son interpuestas precisamente por quienes detentan altos mandos en el engranaje gubernamental.
De esta manera se destacan denuncias presentadas por el procurador José Antonio Sossa, el magistrado Winston Spadafora y la propia presidenta de la República, Mireya Moscoso.