Concluir que el refrigerante HC-12A causó el incendio del bus 8B-06 es "arriesgado". Pero que lo diga Alcibiades Mayta, profesor titular de las cátedras de Protección de Sistemas de Potencia Eléctricos y Cálculo de Fallas en la Universidad Tecnológica de Panamá, merece una reflexión.
A solicitud de la Fiscalía Primera de Circuito, Mayta analizó por 3 meses en el patio de la Policía Técnica Judicial (PTJ) las causas del siniestro.
Allí inspeccionó 3 buses más de la marca Dina- Rosmo, cuyo modelo es Concord, dos de ellos en poder del Banco Nacional y uno del grupo F. Icaza y Compañía; para inferir las posibles desviaciones, en cuanto a estos sistemas existentes en el bus "de la muerte".
Su investigación determinó que el "puente" encontrado en la cajilla de fusibles, no fue el camino para el posible cortocircuito que la PTJ y los bomberos descubrieron.
También concluyó que el fuego no pudo ser originado por la falla de las bobinas de embrague, como también se pensó, pues al aplicarles una tensión de 12 voltios de corriente directa, respondieron correctamente.
Por esto, Mayta no entiende el porqué la fiscal Moore no tomó en cuenta el peritaje que lo único que busca es aclarar los hechos.
Peritaje no fue tomado en cuenta
A pesar de este hallazgo, el gas HC-12A sigue comercializándose en el país.