A finales del mes de mayo llegará a Panamá una solicitud del Juzgado de Finney, Kansas City, para que peritos estadounidenses practiquen pruebas relacionadas con el efecto ocasionado por el gas HC12a, en la explosión registrada dentro del bus 8B-06, en octubre del 2006.
Según el abogado demandante, Víctor Martínez, el análisis del gas refrigerante HC12A fue una diligencia solicitada por las partes dentro del proceso que se sigue en los Estados Unidos contra de la empresa Northcutt Inc. y Oz Technology Inc., fabricantes del gas HC12a, usado en el aire acondicionado del bus siniestrado.
La participación de los peritos deberá ser autorizado por la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio de Gobierno.
Por su parte, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf) evaluará los resultados que arrojen estos análisis.
Martínez mencionó que desconoce el tiempo que tome este proceso, pero es la única esperanza que tienen los sobrevivientes de este accidente y las familias de los que fallecieron, para que se les haga justicia.
Se espera que entre el 23 y 30 de mayo próximo se reciba la documentación necesaria para que se practiquen estos peritajes.
Dentro del expediente del proceso que se llevó en Panamá reposa un informe elaborado por la Universidad Tecnológica de Panamá, a cargo del perito Alcibiades Mayta, revela que la utilización del gas refrigerante HC12A es “inflamable y explosivo” y fue el acelerante del siniestro, que inició por un corto circuito en el cableado del sistema eléctrico del aire acondicionado del vehículo.
En este hecho fallecieron 18 personas calcinadas y de los sobrevivientes, Lidia Atencio y Luis Contreras son los más afectados, con quemaduras de segundo y tercer grado.