La crisis interna del opositor PRD data del 2008
- Durante las primarias presidenciales del 2008, tanto Juan Carlos Navarro como Balbina Herrera, en ese momento precandidatos presidenciales, encarnizaron una batalla por lograr ser la figura que encabezara la nómina del PRD rumbo a las elecciones del año siguiente, que al final ganó la alianza de Cambio Democrático y el Partido Panameñista. En ese entonces, Balbina, que había sepultado a Navarro en las primarias, logró el 37% de los votos, casi la misma cantidad de porcentaje con la que Juan Carlos Varela ganó la presidencia el domingo. La pasada campaña del PRD también se vio empañada por el escándalo de las publicaciones de unos audios en los que Roberto Velásquez solicitaba lesionar físicamente a su contrincante político, José Luis Fábrega.
Las corrientes de poder dentro del Partido Revolucionario Democrático (PRD) parecen haberse revuelto aún más, luego del inesperado revés electoral que, literalmente, terminó de hundir las aspiraciones presidenciales del colectivo que se autodenomina el mayor organizado en Panamá.
Antaño, el PRD se identificó con la lucha por la recuperación de la soberanía panameña y la justicia social. Ahora, para muchos de sus dirigentes e integrantes, el partido es un gran barco a la deriva y se ha desenfocado, tal como opina Javier Ortega, recién electo diputado del circuito 8-8 en el distrito capital. “Hemos perdido el norte, cuando estaba el torrijismo en su apogeo, teníamos algo porqué pelear, porqué luchar, teníamos metas fijas”, expresó. Ortega considera que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) debe poner sus cargos a disposición, tal como lo hizo la dirigencia perredista que perdió las elecciones de 2009.

“Este partido no puede seguir con la misma onda de tener una élite de tomarse el poder para llegar a la Presidencia, quiero un partido ahora que venga desde abajo, entendiendo y escuchando a nuestra gente”, declaró Ortega.
Pero a pesar de que algunos cañones apuntan a los miembros del CEN como los artífices de la derrota, nadie de la dirigencia se atreve a sacar agua, que es lo mismo que declarar, sobre este tema.
No obstante, para Doris Zapata, cuarta subsecretaria, resulta demasiado temprano para conversar del futuro del CEN. “Primero debemos reunirnos para tomar una decisión colegiada. Entendemos que es importante revisar los resultados de estas elecciones para ver cuáles fueron nuestras fallas y debilidades”, contestó Zapata.
En medio de la tempestad ideológica está la denominada ‘vieja guardia’ que se inclina por otroras figuras, debido a la trayectoria de miembros con reputada actuación pública tras sus espaldas.
Así piensa el exsecretario general del PRD Mitchell Doens, que propone que personas como Samuel Lewis Galindo, Martín Torrijos, Ernesto Pérez Balladares o Laurentino Cortizo se encarguen del timón de este titanic político que ha naufragado dos periodos presidenciales de forma consecutiva.
“En un partido político no se puede hablar o diferenciar a sus miembros por su avanzada edad o por su poca experiencia, porque entonces estamos cometiendo un error desde el principio. Se trata de una colectividad donde se tome en cuenta a todos”, indicó.
Otro que desea salvar a su partido del naufragio es Félix Moulanier, dirigente de la juventud. Planteó que su papel es esparcir entre los más noveles de su partido la “ideología” torrijista y no pedir la renuncia del CEN, a pesar de que legalmente no pueden hacerlo.
“Vamos a fortalecer la ideología torrijista dentro del PRD, que consiste en luchar por la equidad social y educar a toda la población”.
Dado todo ese escenario, analistas políticos advierten que sacar a flote al PRD será difícil porque primero deben analizar por dónde empezó a entrar el agua y dejar los intereses personales entre la actual dirigencia.
“Ellos van a entrar en una catarsis profunda porque por segunda ocasión no solo no ganan la presidencia, sino que quedan relegados a un tercer lugar. Adicional, es el partido más grande y eso les genera que haya diferentes corrientes y tendencias a lo interno”, señaló Edwin Cabrera.
En tanto que Mario Rognoni aconseja al PRD reestructurarse y escarbar para encontrar a una nueva persona que lleve el timonel de ese barco.
“La historia siempre nos ha mostrado que cuando un partido pierde busca cambiar la dirección. Y yo creo que el PRD buscará el resto del año ajustar su dirección”.